header
HAY DE TRAJINERAS A TRAJINERAS | 23/8/2018

Llegamos a  Xochimilco y ahí estaban un montón  de  gritones;  -pásele, súbase, pásele, súbase-, sus trajineras se veían  sin chiste, una tabla ahí y cuatro cinco sillas devilonas y el griterío seguía, ¿oiga pero no se ve que aquí haya algo de atracción?,  -ustedes súbanse… y ya luego le pongo el mantelito, la cubeta con  ‘chelas’- más insistir y más promesas vengase pa’ acá, ya nada más por el atosigamiento de la insistencia dejamos atrás a los medios que prometían diversión pero que no dejaban ver nada convincente, ya pa’ zafarnos mi compadre le  pregunto al cuate -¿Qué te está yendo tan mal  que estas tan desesperado desgañitándote a  grito pelado ofreciendo un servicio, que ni se ve atractivo-, es más ni se ve?, -¡no mi buen!, a mi nada más me pagan por gritar, por propagandear, ¿usted sabe…?-,  -y además anda uno  en la chorcha, en  el ‘reventón’… mi compadrito con la explicación como que se le bajo el enfado por la incómoda insistencia saco  un billetito pa’ el pregonero, el que a cambio nos digo - síganse  adelantito y ahí están las trajineras chidas-

Eso me trajo la analogía  entre las trajineras y el de las corridas de toros, a la cual entre muchas cosas la gente ya no está asistiendo  por  estar hasta la coronilla  de que le quieran meter   por los ojos, ¡vaya a la plaza!, ¡asista a las corridas!, ¡defienda a la fiesta! y me pregunto ¿Qué no estamos reprobando la conducta o la actitud de los políticos que  están   tomando la decisión de que los niños no vayan a las plazas de toros?, pues esa insistencia nada más que al revés, viene siendo muy parecida y el resultado es el mismo, la gente termina por alejarse, a los empresarios es a quienes les corresponde conformar  carteles atractivos en lo toristico y en lo torerístico y difundirlos a través carteles impresos o digitales  mediante publicidad pagada y hasta ahí, los aficionados en el 99% son adultos que no necesitan ser arriados porque tienen capacidad pa’ decidir, si van o no  a las corridas.

Más adelante estaban las trajineras atractivas  mantel blanco, adornos de colores, un ‘refri’ rebosante de hielos, la señora haciendo ‘gorditas’, el trio incluido y pensé esta son   las ‘plazas excelsas’, pero no se deben promover en masa y masivamente porque lo regularcillo  hoy pesa más que lo bien hecho, lo adecuado sería que cada plaza se hiciera responsable de su publicidad.  ¿Y que tal una campaña retro con carteles y boletos coleccionables? donde el arte sea un atractivo.

Comparte este contenido: