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“Arrojado”, de De La Mora, premio Cristo Roto al mejor toro de la feria de Aguascalientes

Boletín de Prensa - Colaboración Especial - 06/11/26

Aguascalientes.- El ganadero Luis Alberto Villarreal reconoció genuinamente la trayectoria de Fernando de la Mora, la faena de Emilio de Justo y dedicó el galardón a su padre.

 

El premio a “Arrojado”, de la ganadería De La Mora, como el mejor toro de la Feria Nacional de San Marcos dio lugar a una intervención cargada de afición y gratitud genuina.

 

Durante la entrega de los premios Cristo Roto, del Centro Taurino México-España, el criador guanajuatense Luis Alberto Villarreal García destacó tres nombres ligados a su historia y, sobre todo, a la tarde del 26 de abril de 2026: Fernando de la Mora Ovando, Emilio de Justo y su padre, Alberto Villarreal Sautto.

 

Villarreal dedicó un reconocimiento especial a don Fernando de la Mora, con quien compartió sociedad antes de quedar al frente de la ganadería.

 

“Para mí, es el mejor ganadero de la historia de México”, afirmó. Explicó que esa valoración va más allá del cariño y la amistad: responde a su permanencia en el éxito y a su capacidad para entender los distintos tiempos de la tauromaquia y sobresalir en todos ellos.

 

“Hay quienes triunfan una tarde y dejan un recuerdo. Otros construyen una trayectoria. Y hombres como “Don Fer”, que hacen de la entrega de toda una vida un ejemplo. Esos son los imprescindibles”.

 

También le agradeció su confianza y generosidad, y señaló que sus enseñanzas siguen acompañándolo en las decisiones de la ganadería.

 

Al recordar la lidia de “Arrojado”, el pasado 26 de abril en la Monumental de Aguascalientes, Villarreal subrayó la dimensión de la actuación de Emilio de Justo, quien cortó las dos orejas.

 

“Emilio de Justo estuvo cumbre: entendió y sometió aquel torrente de bravura que, cuanto más le bajaba la mano y lo apretaba, mejor embestía y más se venía arriba. Un toro que te desbordaba si no estabas puesto. Y Emilio lo estuvo”.

 

El momento más personal llegó con la dedicatoria a su padre, el contador Alberto Villarreal Sautto, cuya salud le impidió acompañarlo a la ceremonia. El ganadero recordó que, antes de comenzar aquella corrida, ya se la había dedicado públicamente, cuando el resultado era todavía una ilusión.

 

“Antes de que yo soñara con criar un toro bravo, mi padre ya había sembrado en mí todo lo que hacía falta para atreverme”.

 

Con esas palabras, Villarreal vinculó el reconocimiento a “Arrojado” con la afición heredada de su padre y cerró su intervención:

 

“Por ti fue aquella corrida. Para ti es este premio”, sentenció.