Guadalajara, Jalisco.- A pesar de la ausencia de trofeos en la Novillada de Triunfadores, lo hecho por César Ruiz en el segundo del festejo, lo instaló como el triunfador del serial menor tapatío.
El de Aguascalientes confeccionó una lidia completa y variada a “Maríachi”, lo recibió a porta gayola y aún arrodillado pegó un par más de faroles para calentar la tarde.
Variado de capa, pendiente para que solo se señalara su novillo en la vara, regaló vistoso quite y luego, con toque espectacular tomó las banderillas., el tercer par fue con los palos cortos y por dentro… y Ruiz, todavía sin dar un muletazo, ya tenía al tendido en la bolsa.
Luego inició citando de largo con un cambiado que ligó con muletazos por derecha, el novillo colaboró con César, que falló con el estoque y adiós trofeos. Fue llamado al tercio y hubo palmas para el ejemplar de Marrón.
Sus alternantes tampoco tocaron pelo, el jurado calificador para la ocasión, solo en caso de “empate”, determinó que Ruiz era ganador del Premio Manuel Capetillo al triunfador del serial novilleril de Guadalajara.
El galardón fue entregado por Guillermo Capetillo, torero y actor; y uno de los hijos del “Mejor Muletero del Mundo”.
En el sexto, lidiado por Ruiz por ser el triunfador del serial, logró instantes de mucha torería por el pitón derecho pero de nueva cuenta malogró lo hecho con el acero.
Cristobal Arenas “El Maletilla”, estuvo cerca del trofeo en disputa, se encontró con “Charrito” novillo sustituto de “Perlito” que acusó debilidad desde que saltó al ruedo.
El reserva tuvo mucho recorrido, atendía la muleta por ambos lados y Cristóbal levantó los olés más sentidos de la tarde.
Firmó su labor con estatuarios de pintura, pero dos pinchazos y una mala estocada lo alejaron de algún apéndice, saluda al tercio y ovación a los restos del novillo.
Alejandro Fernández, abrió la tarde, el jalisciense cuajó destacada faena, básicamente por pitón derecho, meritoria porque le administró las fuerzas a “Tequilero”, que rodaba en la arena en el último pase del torero de casa.
Fernández no tuvo fortuna con el acero y cerró su lidia entre el reconocimiento de la clientela.
La española Miriam Cabas nuevamente tuvo el cobijo de la afición tapatía, en su turno gustó con la capa y con la muleta regaló series muy aseadas que le fueron reconocidas, colocó una estocada entera pero sin la colocación necesaria, ahí cambió su suerte porque despachó tras una docena de golpes de descabello y dos avisos encima. Saludo al tercio para la andaluza.
Y Emilio Ricaud, poco pudo hacer ante un novillo que pasaba sin mucha transmisión y que no emocionó a nadie en El Nuevo Progreso, al final se le aplaudió su voluntad por agradar, pese al espadazo defectuoso que colocó.
El encierro de Marrón cumplió en presencia pero tuvo juego desigual, acusaron debilidad el primero y el cuarto que fue devuelto. Palmas del público para el segundo y el primer reserva.