Sucedió lo pensado con Vladimir Díaz quien a consecuencia de las lesiones en Apizaco por un gran novillo De Haro, al ser volteado de nueva cuenta este domingo en la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, el torero pasó a la enfermería al presentar signos de desorientación y vista nublada.
El equipo médico que encabeza el doctor Francisco Preciado detérminó, no salir y terminar la faena de su segundo ejemplar, al mostrar síntomas que denotaban un posible daño neurológico.
El neurocirujano, José Antonio Ubaldo hizo las pruebas pertinentes de manera exhaustiva y diversos estudios, con lo cual determinó: “Dejarlo fuera de circulación por espacio de dos a tres semanas, bajo vigilancia médica, hasta que la inflamación del cerebro seda y pueda comenzar la rehabilitación”.
Vladimir estuvo internado 24 horas en el hospital Country 2000, donde recibió atención médica y permaneció bajo observación y seguimiento así pues, Vladimir, después de una valerosa actuación en la Apizaco y una actuación desconcertante en Guadalajara.
Ante esta circunstancia el novillero michoacano hará un alto en el camino, tiempo que le servirá para poner a punto las reflexiones sobre lo ocurrido, con el objetivo de aprender de lo vivido y centrar su camino hacia lo que vendrá cuando se encuentre al 100% para continuar en la lucha.