De las que hace afición. Así fue la tarde cumbre vivida en La Malagueta en el penúltimo festejo del abono de la feria del 150º aniversario de la plaza. Una corrida donde toros y toreros estuvieron a una gran nivel propiciando un festejo triunfal tanto en lo cuantitativo como en lo cualitativo. En el ruedo hubo argumentos de peso para que se cortaran cinco orejas y que, por sexto día consecutivo, se abriera la puerta grande Manolo Segura; y en esta ocasión, a diferencia de días precedentes, sin discusión. A hombros de los capitalistas salieron, por segunda vez en la feria, Fortes y Emilio de Justo, que aprovecharon las opciones de, en líneas generales, una encastada corrida de Victorino Martín, que no pudo tener mejor regreso a Málaga tras doce años de ausencia.
Unos toros que propiciaron una tarde de emociones y donde Manuel Escribano dio una lección de honradez y profesionalidad al permanecer en el ruedo tras ser cogido por su primero en la tibia derecha y pedir, a sus compañeros de terna y a la autoridad, correr el turno para lidiar de forma seguida sus dos toros antes de pasar a la enfermería, adonde entró tras cortar una oreja y con el cariño y la ovación del público que le cantó el Cumpleaños feliz el día en que cumplía 42 años.
Mermado de facultades no se pudo estirar con el capote ante el segundo de la tarde –el que debía haberse lidiado en cuarto lugar– y pidió disculpas a la afición por no poder banderillear. Tras brindar a unos familiares y con una evidente cojera y signos de dolor, un meritorio Escribano dibujó unas buenas tandas de muletazos con la derecha; por la izquierda el toro tenía nulo recorrido y echaba la cara arriba por lo que no pudo haber lucimiento. Mató de una estocada ligeramente trasera y algo desprendida. La petición de trofeo fue mayoritaria.
A su primero se fue a recibirlo a portagayola desde la segunda raya del tercio con una larga cambiada. Intentó el toreo a la verónica pero no hubo lucimiento ante un toro sin entrega. Banderilleó con solvencia, destacando por su espectacularidad el tercer par al violín. Brindó al público una faena iniciada con dos pases cambiados por la espalda ante un toro que se orientó pronto y medía al torero por el pitón derecho hasta que en un derrote lo prendió por la pierna derecha a la altura de la tibia. Con disposición y valentía logró arrancarle algunos naturales. Mató de estocada caída.
La de Fortes al cuarto de la tarde –que debía haber sido el tercero de lidia ordinaria– es, a la espera de lo que suceda este sábado en el festejo que cierra el abono, la faena que apunta a poder llevarse los premios de la feria. Ovacionado el toro de salida por su presentación, en los primeros tercios no se empleó. Sin embargo, el malagueño se percató de que el victorino tenía fondo y brindó al público una faena iniciada con unos doblones con mando por abajo ante un animal que tuvo la gran virtud de la humillación y la casta. A partir de ese momento, el trasteo fue in crescendo con tandas ligadas y templadas por ambas manos presididas por la pureza del toreo de Fortes y su buena colocación, al tiempo que aguantó las miradas de Borracho. En el tramo final destacó una tanda con la derecha ligada, templada y con hondura. Mató de estocada desprendida. El público pidió la dos orejas y el palco no lo dudó sacando los dos pañuelos y también el azul para una justa vuelta al ruedo al toro.
En el último de la tarde no pudo redondear el triunfo. Aplaudido de salida por su presentación, pronto fue protestado por una parte de los tendidos al entender que arrastraba la pata izquierda. Fortes no pudo estirarse con el capote y con la muleta, cuya faena brindó a Victorino Martín, lo intentó ante un animal que tuvo la virtud de la humillación pero los defectos de su corto recorrido y que se orientó. Porfión y valeroso estuvo el malagueño, que en varias ocasiones estuvo a merced de ser cogido por el burel. Dejó dos pinchazos antes de cobrar una estocada casi entera y dos descabellos.
A una gran dimensión estuvo Emilio de Justo ante el encastado quinto de la tarde. Espoleado por el triunfo de Fortes, el extremeño salió a por todas y recibió con un ramillete de verónicas al buen Escusano, un toro camino de los seis años. Brindó al público una faena iniciada sometiéndole por bajo como preámbulo a un trasteo donde, a base de firmeza y mando, logró cuajar al victorino por el buen pitón derecho; por el izquierdo, donde el animal reponía más, a base de aguantarle logró arrancarle algún buen natural. La apoteosis llegó al final con una buena tanda de derechazos y otra con la diestra pero sin la ayuda. En corto y por derecho dejó una buena estocada que la abrió una puerta grande de peso. La cuarta que consigue en sus cinco paseíllos en La Malagueta, un dato a tener muy en cuenta.
Aplaudido de salida fue el primero de su lote, al que paró con elegancia echándole el capote abajo para someterlo. Brindó a las víctimas de los terremotos de Colombia y Venezuela una faena iniciada por bajo y en la que se sucedieron buenas tandas por la derecha –por la izquierda se quedaba más corto– aguantando los parones del animal, que transmitía la emoción del toro con movilidad. Al entrar a matar el animal se le arrancó y por ello la espada se le fue trasera y necesitó un descabello.
FICHA DEL FESTEJO
Lugar: Plaza de toros de La Malagueta.
Ganadería: Se lidiaron toros de Victorino Martín, muy bien presentados, astifinos y encastados, excepto el hosco sexto y el deslucido primero; el cuarto, Borracho, número 53, cárdeno bragado de 587 kilos, fue premiado con la vuelta al ruedo.
Toreros: Manuel Escribano (catafalco y oro): ovación y oreja; Emilio de Justo (blanco y azabache): vuelta tras petición minoritaria y dos orejas tras aviso; Fortes (purísima y oro): dos orejas y silencio tras aviso.
Incidencias: Viernes 21 de agosto. Casi lleno en tarde calurosa. Se desmonteraron Antonio Chacón y José Manuel Valcarce tras banderillear al quinto. Presidió Antonio Roche. Festejo retransmitido por Canal Sur Televisión.En la enfermería fue atendido Manuel Escribano de una “herida inciso-contusa de unos 5 centímetros. con una trayectoria ascendente de unos 15 centímetros entre el músculo tibial anterior; se traslada al Hospital Parque San Antonio para continuar observación. Pronóstico reservado salvo complicaciones”.