A la edad de los 79 años falleció en San Miguel Allende quien fuera torero y apoderado Arturo Magaña. Hombre de firmes convicciones, siempre tenía una palabra amable, una sonrisa sincera o una anécdota.
Arturo Magaña Gutiérrez nació el 23 de agosto de 1943 en Aguascalientes. Durante varios años recorrió la legua en busca de oportunidades hasta que logró presentarse como novillero en la Plaza México el 10 de septiembre de 1967, lidiando al novillo "Gavilán", de la ganadería de El Romeral. Aquella tarde compartió cartel con Guillermo Téllez y Pepe Bravo.
Después de torear un par de novilladas más en el coso capitalino y otras plazas de México, emprendió el viaje a España, donde permaneció un par de años. Más tarde se estableció en Venezuela, país que lo acogió y donde forjó grandes amistades. Fue precisamente allí donde, el 17 de diciembre de 1978, recibió la alternativa en la Plaza de Toros de la Isla de Margarita de manos del maestro Antonio Chenel «Antoñete», con Carlos Rodríguez “El Mito” como testigo, lidiando al toro “Chamicero”, de la ganadería Bellavista.
Sin embargo, aquel doctorado fue considerado nulo para el Distrito de Venezuela, por lo que debió recibir una segunda alternativa el 27 de julio de 1980 en el Nuevo Circo de Caracas. En esa ocasión actuó como padrino Celestino Correa y como testigo Leónidas Manrique, con el toro “Vaya Suerte”, de la ganadería Fuentelapeña.
Concluida su etapa como matador, Arturo Magaña desarrolló una destacada labor como apoderado, formando una exitosa mancuerna con Jorge de Jesús “El Glison”. También representó las carreras de Roberto Ortiz “El Fotógrafo”, Bernardo Rentería y del reconocido diestro venezolano Leonardo Benítez “El León de Caracas”.
En los últimos años se había mantenido alejado de los ruedos y de la vida pública taurina; sin embargo, su nombre permanece ligado al recuerdo de una generación que lo distinguió por su sencillez, caballerosidad y pasión por la Fiesta Brava.