Cuatlalpan, Estado de México.- Cuántas cosas pasaron en la corrida celebrada este domingo en Cinco Villas en donde Rancho Seco, envió un tipo de toro distinto en fenotipo al que esta casa ganadera ha tenido al paso de sus más de 100 años. Aclarando que tiene varias líneas en la actualidad.
Lo visto ayer en el marco de la Corrida por los 500 años de Tauromaquia en México fue un toro más parecido a la ganadería de La Quinta encaste Santa Coloma que procede de Vistahermosa, y muy distinto al toro negro que ha predominado casi siempre en esta casa.
Lo cierto es que la ampliación de los encastes ha sido un dinámica en Rancho Seco que por décadas desarrolló Saltillo y Morube y que fueron su base.
El otro detalle y no menos destacado fue la lluvia de ofensas que le llovieron al juez del festejo Luis Gallardo quien respetando las políticas de Cinco Villas, aprietan las orejas sin considerar que el público es quien otorga la primera oreja a decir los reglamentos en España y México.
Partiendo de esto el gran esfuerzo que ha hecho Cinco Villas para que el público vaya al feudo de don Luis Marco Sirvent, se desmorona y la gente podría dejar de asistir a este bello oasis que tiene la tauromaquia en México.
Y porque viene al caso esto. Porqué en un acto de enfado del sevillano, Manuel Escribano que debutó en esta plaza a su segundo le hizo despertar y le sacó valiosos muletazos, culminó con gran estocada que hizo doblar al toro sin puntilla. A pesar del clamor popular y una plaza llena de pañuelos, el representante de la autoridad no se inmutó y de ahí la lluvia de mentadas de madres y todo tipo de improperios a un hombre que tuvo que apechugar, ya sea por decisión o mandato.
Lo cierto es que ese protagonismo llevó al diestro a reclamar debajo del biombo lo que enardeció a la gente y Escribano dio una vuelta al ruedo fuertemente ovacionada. Por cierto el nombre “Mochilero” me hizo evocar aquel toro de esta casa ganadera de Raancho Seco que en 2023 en la corrida inaugural de Feria de Tlaxca, saltó, cayó y lesionó a Victor Ortega picador en retiro y el “Mochilero” de este domingo sin saltar armó la gorda también.
A esta altura de la vida taurina de Escribano con más de 20 años de trayectoria y especialista en lidiar ganaderías duras, ni le va, ni le viene, sino todo lo contrario.
Fue una tarde en donde Luis David y Leo Valadez le pusieron contenido a su labor. Luis David en su primero topó con un toro complicado y desclasado; a su segundo lo comprendió, un toro cara blanca, difícil al que apretó y le hizo ir, pero falló con la espada y si, así hubiera sido de oreja tampoco le hubieran concedido.
Leo Valdez un torero que se reinventa cada tarde y apretó a su toro pero sin éxito, además de sus fallos con la espada. Con el que cerró la tarde se pudo gustar en una faena que arrancó los olés en el tendido en medio de dosantinas, y derechazos, pero que malogró con la espada - aunque créame tampoco le hubieran premiado.
Regresando a Rancho Seco no fue un encierro como aquel de marzo del 2024 en La Plaza México en donde Ferrera armó la grande y falló con la espada y perdió los máximos trofeos aquella tarde que Francisco Martínez confirmaba su alternativa y Uriel Moreno la atestiguó.
Así que el duelo de banderilleros dio una tarde con sustancia en medio de las desavenencias.