TEXCOCO Y TLAXCALA. — El destino y el esfuerzo inquebrantable se alinean este sábado para dos jóvenes que han hecho del "arte de Cúchares" su razón de existir. Eduardo Neyra y Jesús Sosa dejarán atrás el escalafón novilleril para doctorarse como matadores de toros, sellando así años de sacrificios, viajes y madurez frente a los pitones.
La historia de Eduardo Neyra es la de un niño que no tuvo miedo a la distancia. A los 9 años, dejó su natal Durango para instalarse en Aguascalientes, la cuna del toreo en México, buscando una formación sólida. Tras "correr la legua" y foguearse intensamente en plazas de México y España durante los últimos dos años, Neyra llega a la Plaza de Toros de Texcoco con la madurez necesaria para el doctorado con toros de San Pablo bien presentados y con cara.
El cartel de su alternativa es de auténtico lujo:
Padrino: El maestro Octavio García "El Payo", figura consolidada y artista del ruedo.
Testigo: Héctor Gutiérrez, quien llega en un momento cumbre tras dejar sensaciones inmejorables apenas la semana pasada en la Copa Chenel en España.
En Tlaxcala, la tierra de los toros, se vivirá una historia de superación absoluta. Jesús Sosa, oriundo de Apizaco, representa la pureza del querer ser torero desde un seno humilde. Convencido desde niño de su vocación, Sosa pasó por varias manos que intuyeron su talento, pero fue Erick Cuatepotzo quien apostó el todo por el todo para llevarlo hasta este día definitivo.
Su alternativa se enmarcará en un atractivo festejo en Tlaxcala, diseñado como un duelo internacional entre México y España. La combinación es de alto voltaje:
Las figuras españolas Antonio Ferrera y Román Collado medirán fuerzas en un mano a mano implícito contra la representación mexicana.
Por la parte nacional, el poderío de Luis David Adame acompañará al más joven de la terna, el ya mencionado Jesús Sosa.
El apunte: Ambos jóvenes llegan a esta meta tras haber aguantado las duras pruebas que la tauromaquia impone. Mientras Neyra representa la técnica pulida por la academia y la experiencia europea, Sosa encarna la voluntad indomable de quien se ha forjado con la fe como principal espada.
Este sábado, la fiesta nacional suma dos nombres más a su historia. ¡Suerte para todos!