Este miércoles a las 5 de la mañana dejó de existir el matador Jesús Solórzano a la edad de 74 años a consecuencia de un mal intestinal en el Hospital ABC de Santa Fe, del que fue atendido de emergencia un día antes.
Jesús Solórzano Pesado nació el 16 de julio de 1942 en la Ciudad de México. Debutó como novillero el 14 de julio de 1963 en la Plaza México y de ahí tuvo una campaña novilleril exitosa en las principales plazas de la República. Marchó a España para continuar con su aprendizaje en la Casa de los Domecq hasta presentarse en Las Ventas de Madrid el 29 de junio de 1966 y luego tomar la alternativa el 25 de septiembre del mismo año en Barcelona de manos de Jaime Ostos y testigo Fermín Murillo toro “Rayito” de Atanasio Fernández.
Su confirmación de alternativa en la Plaza México, fue el 19 de febrero de 1967, teniendo como padrino a Manuel Capetillo y como testigo a Antonio Chenel “Antoñete” con el toro “Zapatero” de Santo Domingo.
El hijo del “Rey del Temple”, fue un torero fino, poseedor de un estilo propio y con una técnica muy depurada. La tarde del 13 de enero de 1974 ejecutó una bella obra artística al toro “Fedayín” de Torrecilla que será recordada como una de las mejores faenas que se han realizado en la Monumental México y sin menospreciar otras faenas en el mismo coso como a Bellotero, Pirulí, Sardinero y Billetero.
A través de los años Jesús Solórzano fue empresario y constructor a la mano de Manolo Espinosa “Armillita” y Jorge Ávila de la Plaza Cancún, que por muchos años hicieron corridas con gran éxito en ese puerto.
Se dedicó a viajar y conocer muchos países, siempre abierto al conocimiento. Sin duda, fue un hombre muy querido y respetado, que conservaba su recia personalidad, su buen humor y don de gente, dispuesto a conversar en el tema taurino.
Su cuerpo será velado en el Panteón Francés de San Joaquín. Deja a su viuda Ana Laura Palomares, a sus hijos Bibiana y Jesús, cuatro nietos y a sus hermanos: Samuel, Verónica, Antonio y Salvador.
Nestras más sinceras condolencias. Descanse en paz.