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Encierro y Colombo, protagonistas en Guadalajara

Luis Fernando Loza Lepe, Guadalajara. - Colaboración Especial - 16/03/25

Los toros de Barralva y Campo Hermoso llenaron la escena en El Nuevo Progreso de Guadalajara y en no pocas ocasiones carecieron de una muleta firme frente a ellos, el venezolano Jesús Enrique Colombo cortó dos orejas, mientras André Lagravere cortó un apéndice del último del festejo.

 

Su majestad el toro, apareció en el coso jalisciense para poner las cosas en su lugar.

 

Colombo, se encontró con "Tolerante"de Campo Hermoso en su primer turno, lo cuidó en la vara, hizo un quite de chicuelinas y se asentó en la arena para ligar muletazos sin reponer terreno y capturar las miradas y olés del tendido.

 

El venezolano se fue tras el acero y colocó la estocada de la tarde, tan solo el espadazo valía la oreja concedida por el juez.

 

En su segundo, "Gorrion" de Barralva, también dosificó el puyazo, cubrió el segundo tercio con notoria facilidad y gran lucimiento. El ejemplar fue el menos bueno pero el sudamericano tuvo el mérito de meterlo a su muleta con decisión, hasta robarle instantes destacados, firmó su labor con ajustadas bernardinas y despachó de media efectiva para cortar su segundo apéndice en la corrida de su presentación.

 

Lagravere, se cruzó con "Inclusivo" de Campo Hermoso, primer reserva en sustitución del toro con menor presencia de Barralva.

 

“El Galo” tuvo mucho material de donde echar mano, emocionó al respetable al cubrir el segundo tercio y concluirlo con estrujante par de cortas, al quiebro y por dentro.

 

El toro iba y venía tras su muleta con notable codicia, motor inacabable para ligar en un palmo de terreno, pinchó en el primer intento y en el segundo viaje tuvo mayor fortuna, el biombo concedió una oreja tras la firme petición del público, que también le hizo saber al torero de Yucatán, que pudo haber hecho más.

 

En su primero, Lagravere tragó las bruscas embestidas de “Cardicito II”, ya se había dibujado uno de los mejores puyazos del serial actual con el picador César Morales.

 

"El Galo" no anduvo muy confiado y se eternizó seriamente con el estoque y luego con el descabello, su enemigo se levantó tres veces al sentir al puntillero y casi con el tercer aviso pudo pasaportar al astado.

 

Uriel Moreno “El Zapata”, paso dificultades con su lote, el primero de gran lámina, se le complicó al extremo que no le pudo dar un solo muletazo claro, 

“Comadroso” nunca se paró, Uriel intentó abreviar bajo el descontento general, recurrió al descabello, mientras la clientela ovacionó al burel durante su arrastre.

 

En su segundo, se vio más decidido, lució con las banderillas pero no se acomodó del toro, se retiró con opiniones divididas mientras “Cardicito” fue aplaudido en el arrastre.