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Oscar Rodríguez cortó oreja a "Fuego y Sangre" en el Nuevo Progreso

Luis Fernando Loza Lepe, Guadalajara. - Javier Hoyos, GDL. - 23/02/25

Tras seis ejemplares de Tenexac, cuyas condiciones en su mayoría fueron decepcionantes, llegaron los regalos de Óscar Rodríguez y Pepe Murillo, para rescatar el séptimo festejo del serial de reapertura en El Nuevo Progreso de Guadalajara.

 

El séptimo de la corrida, “Tapatío” reserva de Tequisquiapan,  tuvo recorrido y codicia, Rodríguez lo aprovechó desde el capote, la vara fue de poder a poder, Óscar regaló un quite de zapopinas y cubrió el segundo tercio con solvencia.

 

Con la muleta inició su quehacer cerrado en tablas y su labor creció con series claras y del gusto de la clientela, sobre todo por el lado derecho, “El Sevillano” terminó con el letargo de una tarde con muy pocas cosas que destacar.

 

Luego de un pinchazo, se fue tras el estoque, ahí sufrió dos volteretas llenas de drama, en la primera había recibido una cornada en la parte frontal superior del muslo derecho, zona inguinal, que lo enviaron directo al quirófano del hospital de los toreros para ser evaluado. El biombo concedió una oreja

 

El español David Galván se acomodó a las escasas condiciones de su lote, con su primero, “Nekumetl”,  se ajustó a la verónica ante la codicia del toro, con la vara apenas lo señaló y con la muleta regaló pases con firmeza y lentitud, corriendo la mano con sello de artista, tuvo una serie de naturales que levantó los olés en el tendido, pinchó en el primer viaje y luego colocó un espadazo caído. Palmas al toro y salida al tercio para el español.

 

Con el sexto de la tarde, Galván alcanzó a dibujar algún muletazo con calidad, pero “Yolkamini” no dio para mucho más.

 

Pepe Murillo tuvo una difícil tarde, su primero fue un buen toro, de gran lámina y que protagonizó una gran vara con David Vázquez, luego tuvo recorrido para que Pepe cuajara series cortas pero con sabor y calidad, sobre todo por derecha, media estocada insuficiente y Murillo tuvo que ir al descabello para finiquitar, Palmas al toro.

 

Su segundo y en el que regaló de La Playa, simplemente nunca se acomodó.