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José Mauricio dos orejas; Colombo indulta a Don Cuco y Angelino una oreja.

Edgar Mendoza - Héctor Lobatón - 02/01/25

Tlaltenango, Zacatecas.- La segunda corrida de la Feria de Tlaltenango, dejó como triunfadores en lo artístico a José Mauricio que cortó dos orejas, mientras que Jesús Enrique Colombo, indultó a “Don Cuco” de Torreón de Cañas, No 100 de 480 kg, y cortó una oreja a su primero; Angelino de Arriaga cortó un apéndice al primero de su lote. El rejoneador Cuauhtemoc Ayala, escuchó dos aviso y dio una vuelta al ruedo.

 

En lo artístico ha sido una tarde importante, pero en taquilla, la tarde tuvo una pobre asistencia en los tendidos.

 

Se lidiaron dos ejemplares para rejones de Torrecillas y seis de Torreón de Cañas para los toreros de a pie que han funsionado.

 

José Mauricio, fiel a su concepto, estuvo entregado en una tarde donde los Toros crianza de Julio Uribe, exigieron a los matadores, teniendo que estar a la altura. En su primer ejemplar escuchó palmas a su labor. 

 

Con su segundo del lote, hizo una faena de altos vuelos que al final le valió la vuelta al ruedo con el ganadero Julio Uribe, tras cortar dos orejas.

 

Angelino de Arriaga, cortó una oreja en su primero, en lo que fue una faena de aguante y planta. El tlaxcalteca se dobló con el ejemplar colorado el cual le permitió salir adelante. Oreja a su labor.

 

La faena a su segundo de su lote, le valió solo las palmas por su esfuerzo.

 

Jesús Enrique Colombo, torero que desde niño venía a México en busca de abrirse paso en esa época a lado de los hermanos Lagravere y el mismo Andres Roca Rey, ahora en su faceta de matador de toros inició el 2025 en Tlaltenango con una faena grande.

 

Así que Colombo en su primero cortó una oreja a un ejemplar que pidió sitio y poder, logrando el venezolano, estar a la altura. Destacó con las banderillas y aguantó en la muleta. 

 

Pero la faena grande de la tarde llegó con “Don Cuco” No 100 de Torreón de Cañas, que inicia con un indultó más en trayectoria como casa ganadera.

 

El ejemplar colorado tuvo calidad, ritmo y bravura que siempre peleó en todos los terrenos. Así que Colombo lo entendió y embarcó desde el inició de faena para hacer de esta una obra efímera llena de matices que le valió el indulto al ejemplar hidalguense.

 

El rejoneador Cuauhtémoc Ayala, silencio tras dos avisos y vuelta tras petición de oreja.

 

Incidencias: En el primero de la tarde el subalterno Jorge Delijorge resultó con una fractura de radio y gran pega del forcado Aldo Marín en el quinto. José Mauricio dio vuelta en el sexto con el ganadero Julio Uribe. El toro indultado se llamó “Cuco”, número 100 con 480 kilos de la ganadería de Torreón de Cañas.