Tras cincuenta años de haber recibido la alternativa en El Progreso del barrio de San Juan de Dios en Guadalajara, Manolo Arruza será homenajeado este domingo en la propia capital jalisciense.
“Guadalajara marcó un capítulo importantísimo en mi carrera de torero, sin Guadalajara Manolo Arruza no hubiera trascendido, esa afición me dio todo”, señala el matador en retiro.
Avecindado actualmente en Aguascalientes donde se desempeña como instructor en la academia taurina Alfonso Ramírez “Calesero”, Arruza se mete en sus recuerdos y comparte el instante que marcó el inicio de una larga comunión con la afición tapatía.
“Don Andrés Gao me puso la propuesta en la mesa en Sevilla, otra campaña (como novillero) en 1974 pisando Madrid y Sevilla, o la alternativa en Guadalajara’, ni lo dude, mi alternativa en Guadalajara”, señala Arruza.
La colección de grandes momentos de Arruza en la capital de Jalisco es extensa, pero él recuerda especialmente la encerrona en El Nuevo Progreso, esa tarde colocó los18 pares de banderillas y realzó seis quites diferentes, “que yo sepa, nadie más lo ha logrado”, comentó.
“También hay otras tardes especiales, la faena de indulto al toro ‘Buen Amigo’ de San Mateo, otra al toro Andaluz que le corté el rabo y por supuesto la corrida del adiós a la plaza El Progreso en enero de 1979”, agrega.
La carrera de Arruza fue de 32 años como matador de toros, a 50 de su alternativa, señala convencido que el torero no le quedo nada a deber, “quizá hubo plazas por terminar de redondear, pero estoy contento y muy tranquilo con todo lo que pude realizar, sobre todo por la generación de grandes toreros con las que pude alternar”, concluye.
La empresa de El Nuevo Progreso, develará una placa alusiva a este aniversario este domingo al mediodía en el patio de cuadrillas del coso, previo a la corrida programada en homenaje al hijo del Ciclón.