En la segunda corrida de feria en Pachuca, Hidalgo, en la plaza de toros "Vicente Segura", compartieron cartel el rejoneador Fauro Aloi, Uriel Moreno "El Zapata", quien cortó oreja, palmas y silencio en el toro de regalo y Octavio García “El Payo", palmas y silencio. Con toros de Arroyo Zarco y Zacatepec.
“Cureño” de 475 kilos, de Arroyo Zarco, el abre plaza, correspondió al rejoneador Fauro Aloi, que llegó a este compromiso con la secuelas físicas del percance que sufrió en recientes días y con las condiciones adversas del ruedo debido al fuerte aguacero que cayó la mañana del sábado en Pachuca. Fauro, a cabalidad, con profesionalismo, se rodó toreramente en el inicio, dejando un rejón de castigo.
El toro muy parado, obligó a Fauro a pisar los terrenos comprometidos, no resultó fácil; lo que obtuvo fue fruto de su capacidad, valor y ambición para llegar muy a la cara y provocar las embestidas porque, fuera de ahí, éstas no emergían y tardaban una barbaridad.
El toro tardó en doblar; pudo hacerse con una oreja, premio menor al que en verdad mereció por su tesón. Pesado con el acero, escuchó dos avisos, retirándose entre palmas.
“Monje” de 473 kilos, cuarto de la tarde y segundo para el rejoneador Fauro Aloi que alcanzó su máxima expresión con un absoluto dominio de los terrenos, que llevó también de la mano de los tiempos de cada suerte al clavar las banderillas en terrenos muy reducidos por toda la ventaja que en cada embroque le concedió al toro de Zacatepec. Hubo un par al violín soberbio, el cual le puso el listón alto a una faena importante.
Los conquistó Fauro Aloi con la suficiencia del nivel que está adquiriendo. Ante la buena rúbrica y una petición mayoritaria logró la concesión de una oreja.