Alejandro Lima El Mojito ha tenido una tarde importante en Xaltocan, Tlaxcala, en donde ha enfrentado toros de la ganadería de Coyotepec, de los herederos de D. Ángel López-Lima.
A su primero lo saludó con cinco faroles de rodillas al hilo de las tablas, para luego sumar magníficas chicuelinas. Espléndido tercio de banderillas en donde se vio un quiebro en los medios, otro en las tablas y un cuarteo por el lado derecho, la gente enardecida le obligó a dar una vuelta al redondel. La faena la inició en los medios de rodillas, para incorporarse e intentar sumar tandas con ambas manos, sin embargo, el toro cada vez fue complicando todo y recortando su recorrido. Después de un pinchazo llegó un estoconazo para recibir una oreja.
Con su segundo desde con la capa le saludó con zapopinas de rodillas al hilo de las tablas, para también recetarle faroles. Ya de pie sumó cadenciosos lances a la verónica que fueron recortados con el manguerazo de Villalba.
Cubrió extraordinariamente el tercio de banderillas, uno al quiebro en los medios, un par monumental en tablas y otro más al quiebro por lo que el público le exigió diera vuelta triunfal entre aclamaciones.
Con la muleta ya en los medios inició con péndulos que estrujaron al público; para inmediatamente, seguir con la mano derecha en trazos largos y sentidos que provocaron incrementar la emoción en los tendidos, la respuesta por el lado izquierdo no se hizo esperar, en la misma tesitura y calidad, el público totalmente entregado con El Mojito comenzó a gritar ¡torero!, ¡torero!, siguió deleitando al gran público en una faena en la que alternaron ambas manos con temple, buen gusto, ritmo y armonía.
Después de un gran estoconazo que hizo de inmediato caer al toro en la arena, el público exigió los máximos trofeos en medio de la total y ensordecedora entrega. Daría vuelta El Mojito al redondel con las orejas y el rabo e invitaría a los ganaderos a disfrutar del gran triunfo.
Gerardo Adame, quien escuchó palmas con su primero y cortaría dos orejas en su segundo.
Al inicio estuvo el becerrista Guillermo Veloz El Pausado II, quien dio vuelta con un buen añojo de Darío González; y como punto final de la tarde estuvo la novillera Luz Elena Martinez, quien escucharía dos avisos.