La noche de este sábado la afición portuguesa volvió a vibrar gracias al toreo del rejoneador charro mexicano Emiliano Gamero, se encontró con un bue toro de la ganadería de Charrua, con el que conquistó a la afición de la plaza de Barquinha, Portugal.
La faena fue vibrante desde el inicio de la misma, con “Ferrera”, destacó la farpa que hizo de frente, ya que el caballo se quedó parado dejándose llegar al toro al pecho, en el momento preciso obedeció la orden de su jinete, para evitar la violenta embestida y así clavar la farpa de manera efectiva, con lo que el público brinco de sus asientos como impulsados por un resorte, como reacción de lo que estaban viendo. El concierto de buen torear siguió con “Casanova” con el que hizo una serie de piruetas que resultaron impresionantemente ceñidas, el caballo iba rosando los pitones con el hocico, a lo que se sumó una banderilla quebrando en la misma cara.
Al lomo de “Jaguar”, clavó una banderilla de poder a poder batiendo en la misma cara y otra al quiebro que pusieron a arder los tendidos. Las emociones siguieron con una banderilla al quiebro que logró con la complicidad de “Fe”, que preparo al toro, para que con “Primoroso”, pusiera un violín, con lo que puso la tarde más cuesta arriba; el broche de oro llegó en el momento que puso a su caballo sobre patas y se fue caminando hasta la misma cara del toro, apenas bajando las manos en el momento preciso para que Emiliano pudiera clavar una banderilla en todo lo alto, en el momento que el tendido era ya, literalmente, un manicomio.
Hoy Emiliano Gamero dejó claro quién es y de qué está hecho, tuvo esta noche la oportunidad de brindar su emocionante faena
al maestro Joao Moura, figurón del toreo a caballo.
La noche fue fría, lo que auguraba una mala entrada, la presencia del mexicano revirtió el pronóstico y deja claro que las taquillas lo aclaman y la muestra los tres cuartos de entrada que registró la plaza.
Sus alternantes de esta noche dieron la vuelta al ruedo, pero el triunfo contundente fue de Emiliano Gamero, quien puso la plaza a hervir.
Alternaron con Emiliano Gamero, Joao Moura Caetano, Manuel Telles Bastos, Marcos Bastinhas, Andrés Romero y Miguel Moura, los toros fueron de Antonio Charrua. Hubo concurso de pegas con los forcados de Coruche, Chamusca y Aposento da Chamusca.