Tras firmar un contundente triunfo de tres orejas en Guadalajara, Héctor Gutiérrez no escondió su satisfacción por salir a hombros de la misma plaza que lo vió irse en ambulancia el día de su alternativa apenas en noviembre pasado, “ya me tocaba disfrutarlo”, señaló el joven torero.
Gutiérrez fue arropado por la afición tapatía que tras ovacionarlo en sus lidias lo consintió en el patio de cuadrillas por un buen lapso tras el festejo, “Guadalajara es como mi casa, no puedo hacer menos que entregarme”, señaló en medio de un mar de público que quería tomarse una fotografía con él.
Sobre la fuerte petición de indulto a su segundo, el de Aguascalientes consideró que pudo ser una posibilidad, por la raza y entrega del ejemplar, pero se dijo conforme con la entrega del respetable a lo que hizo en el ruedo.
Agregó que le faltan muchas tardes para considerar al Nuevo Progreso “su plaza”, pero siente que esta en ese camino, “confío mucho en mí, me preparo duro todos los días y el trabajo tiene estas recompensas”.
Héctor Gutiérrez brindó la faena a su primer ejemplar a las familias y seguidores del Atlas, agredidos violentamente la tarde del sábado en Querétaro.