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Jose Alberto Ortega, oreja; y variedad de Jusef en la México

Edgar Mendoza - Juan Angel Sainos - 13/2/2022

La novillada de Villar del Águila, fue un encierro bien presentado y de buen juego en general para los actuantes que dieron la cara. José Alberto Ortega, cortó la única oreja de la tarde al primer ejemplar de su lote, mientras que Jusef Hernández Medina, dio la vuelta al ruedo tras revivir suerte añejas y Eduardo Neyra, falló con la espada para perder al menos un trofeo en esta tercer novillada de la Temporada de Apertura 2022.

De los seis ejemplares lidiados, cuatro recibieron ovación en el arrastre a sus despojos y los menos sin llegar a romper tuvieron algo que mostrar.

Los poco más de tres mil espectadores que se dieron cita a la Monumental de Insurgentes se sorprendieron al ver como Jusef Hernández, salió a revivir las suertes como el tancredo y salto con garrocha. Pero quién cortó la oreja, José Alberto Ortega regresó para demostrar que es un torero con hambre que quiere trascender, viniendo de una de las familias taurinas más profesionales del medio en México.

Fue “Rumbero” quién le dio alegría con su faena al tercero de la tarde al cual Ortega le cortó una oreja con petición de la segunda, que el juez Brown no concedió. Lo cierto es que José Alberto desde que abrió de capa se plantó para torear a la verónica.

La virtud del astado de Villar del Águila fue su largo recorrido y bravura, que aprovechó el novel tlaxcalteca quien fue exigido y si bien hubo momentos que podía perder la continuidad, se recuperó para ligar y rematar sus tandas.

Remata su faena con una estocada entera que genera división de opiniones en un sector y por otro lado quién sacó pañuelos pidiendo el trofeo que fue concedido y los despojos del burel recibieron las palmas por su juego.

Ante “Coquetón” la faena no tuvo mayor trascendencia, más el agradecimiento a su esfuerzo para hacer, embestir al engaño burel el cual fue lidiado en distintos terrenos de la arena de La México. Falló con la tizona y recibió palmas del público.

El yucateco Jusef Hernández Medina salió decidido a mostrar que puede hacer espectáculo, aunque requiere afianzar sus bases técnicas con el objetivo de sostener el interés del toro y público.

La primera sorpresa su cuando sacó un cajón y lo puso en la boca de riego para sobre este subirse y quedarse quieto ante la fuerte embestida de “Flamenco” que llegó al cajón, rozó la madera, paso y en un segundo embate el pitón izquierdo, le pasó rozando su pierna derecha. En ese momento estalló México.

Luego sacó la garrocha y se fue a toriles para llamar a voces al burel situado en el otro extremo y brincarlo en medio de un público emocionado.

El burel tuvo un gran lado derecho, y Jusef comenzó la labor muleteril ante un ejemplar que pedía mimo y caricias por muletazos. Su faena de alguna forma llegó al público que comenzó a gritarle torero, torero. Así que terminada la labor delante de la cara decidió ir por la suerte suprema y desde unos cinco metros se fue de frente ante el burel para hacer la suerte recibiendo a un tiempo y dejar una buena ración que no causó efecto pronto.
Escucha un aviso tras descabello y recibe palmas a su labor y los despojos del novillo la ovación en el arrastre.

“Charlatán” quinto de la tarde fue tardo en embestir al caballo y para la muleta entre arreones y medias embestidas terminó su labor con una gran ejecución de la espada que valió la petición de la oreja, la cual nunca llegó ante un juez Brown sordo y miope. Así que Hernández Medina recogió una ovación en los medios de la plaza.

Eduardo Neyra esta tarde se llevó a casa la misión de practicar la suerte suprema, la cual le hizo pasar un mal trago en sus dos faenas. Palmas en su primero y ovación a los despojos del ejemplar y ante “Luna Negra” hace una interesante faena que terminó con un aviso ante un ejemplar que tuvo medias embestidas y expuso para salvar su actuación. Descabelló y se retiró en silencio y palmas en el arrastre al toro.

Al final Jusef y José Alberto Ortega fueron despedidos con gran ovación.

Destacaron los lidiados en primero, segundo, tercero, y cuarto los jugados en quinto y sexto no jugaron igual que sus hermanos.