La salud del novillero tlaxcalteca José Alberto Ortega, evoluciona favorablemente tras el incedente sufrido en la Plaza México por una paliza tras quedar a merced de un novillo de La Ganadería de Caparica.
El lunes por la tarde le fueron retirados los puntos de la nariz, tras la operación que hicieron para reconstruir el tabique nasal que fue fractracturado, además que fue revisado por diversos golpes en el cuerpo y en especial de las costillas.
“En verdad después de estar en esa plaza y escucharla en ese último toro, yo creo que ni en mis mejores sueños me lo pude haber imaginado mejor”. Señala el novillero aun mormado y con problemas al hablar por los daños colaterales que ha dejado la intervención y recuperación.
Y es que esa tarde, -vaya que intensa ya que Caparica envió una gran encierro y en el segundo toro Juan Pedro Llaguno ya había dado una vuelta, y cortaba dos orejas.
“Yo he tenido claro que no debo ser uno más. Tenía claro lo que debía hacer y a como diera lugar en mi consepto, me tenía que mostrar por lo que quiero y puedo ser, y hasta donde puedo llegar dar”. Agrega José Alberto Ortega.
La tarde de la tercera novillada, ha sido intensa, porque el novillero de Apizaco viene de una familia que ha vivido dentro de la Fiesta Brava y su padre matador de toros, Rafael su tío figura del toreo y sus otros tíos y primos destacados mienbros dentro de la fiesta.
“Yo creo que nadie se espera lo que pudiera lidiar el novillo y la verdad ese deseo, esas ganas y respeto que le tengo al toro me sacaron adelante”, Expresa emocionado el torero quien por lo prontó continua con sus recuperación.
“El doctor me dijo que tenga calma, que por ser una zona delicada se requiere tiempo para que sane bien y solde la nariz, para lo cual necesito de seis a ocho semanas para estar recuperado al 100 %”. Señaló el hijo de Alberto Ortega.
Los desinflamentes ayudarán a la zona y bajar el dolor. En su cuerpo hay golpes contusos y diversos. Los hematómas estan disminuyendo. Alimentarse ha sido complejo ya que su dentadura esta destemplada y morder es muy doloroso: “Los dientes de enfrente están muy sencibles”.
La conclusión es que han sido sensaciones nuevas en su vida taurina y su visión de la tauromaquia es otra, ya que ganarse la voluntad del público no tiene precio: “Estas sensaciones no cualquier persona las puede sentir o transmitir como yo”.
Jose Alberto se ha preparado desde una edad temprano, viendo entrernar a su padre y tío Rafael Ortega de quienes ha aprendido a respetar la fiesta: “Esto me deja más entrega y pasión y seguiré trabajando para estar a la altura, siempre mejor en todos los aspectos”. Puntualizó.