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​Tarde soñada en La México

Edgar Mendoza - Colaboración Especial - 5/12/2021

Gran tarde para Caparica como ganadería que de seis novillos tres recibieron arrastre lento, Juan Pedro Llaguno se adueñó de la México por su carisma y entrega para dos orejas y la garra torera del tlaxcalteca José Alberto Ortega que cortó una oreja, mientras que José Miguel Arellano, hecho a perder su esfuerzo por las fallas con el acero.


Este domingo en la Monumental de Insurgentes, la gente salió hablando de toros y toreros, son esas las tardes que hacen afición y fomentan el gusto por las tardes de toros. Y es que los novillos de Caparica han sido la materia primordial en una tarde donde Juan Pedro Llaguno, con ese desparpajo y carisma como joven que es y buen torero, le ha llegado al público taurino y nuevo en este espectáculo.


JUAN PEDRO LLAGUNO
Apenas es el segundo de la tarde y Caparica suma dos arrastres lentos, tras la lidia que dio “El 17” extraordinario ejemplar que incluso tuvo petición de indultó y tras gran estocada hasta el rabo.


Llaguno hizo una faena armoniosa en la cual el queretano estuvo muy pensante y creativo desde la capa y muleta en donde plasmó una Arruzina, el pase de la firma y con su colocación entre pase y pase exponiendo la bravura del novillo. El ejemplar siempre fue a más y el torero dispuesto a darle la lidia.


Al final la gente pedía el indulto y el torero dejó gran estocada que le valió la petición del rabo y quedó en dos orejas muy celebradas, para salir a hombros.


El ganadero Roberto Viezcas, saluda en el ruedo al torero y se guarda, mientras que Llaguno se pega su segunda vuelta al ruedo bajo el clamor popular.


“Juan Pablo”, fue el quinto de la tarde y bautizado así en honor al desaparecido picador Juan Pablo González Villagomez, fallecido en esta pandemia por Covid. Llaguno entonces, hizo explotar como volcán a La Plaza México, ya que todo lo que hace, le llega y hace vibrar a la gente.


Vuelve a ser variado de capa y bien con las banderillas, en donde destaca un par al violín, un quiebro para después iniciar arrodillado la faena y aunque el toro se apaga un poco tiene momentos de calidad y celo y de en uno en uno, le exprime eso poco.


México está noche encontró a un novillero quien a pesar de pinchar, la atención se concentró en él y terminó con palmas a su labor.


JOSE ALBERTO ORTEGA
El tercero del cartel ha sido José Alberto Ortega quien se quedó con una gran responsabilidad. Recibió a portagayola con un afarolado a “Luis Miguel”, a quién hasta tres veces más lo implementó, poniendo a México furica, ya que el herrado con el número 200 transmitió mucha emoción.


El toro pedía un torero con mayor poder y aún que hizo bien las cosas le faltó entenderlo más. Por ejemplo nunca probó el lado izquierdo.


Cuanto encontró la distancia y con mano baja lo llevó pero el toro fue tardo.


Su mejor serie fue aguantando y de uno en uno sintió el rugido de la Monumental. Pero después perdió los argumentos al pinchar y al tercer intento culminó y escuchó un aviso y silencio.


“Recordándote” cierra plaza del festejo, le pegó una paliza a Ortega después de hacer un quite de capa tras ser picado. El toro es muy bravo y pedía estar bien parado o el te quitaba.


Como consecuencia de la paliza, salió con la nariz aparente fracturada pero recuperado el tlaxcalteca, instrumentó una serie de tandas por el lado derecho en donde la México se entrega al grito de ¡ Torero, torero !.


El toro tuvo condiciones importantes que la gente supo apreciar y pidieron el indulto y Ortega perdió el rumbo y tomó la espada - Aunque el hubiera no existe, bien le da una par de tandas más y seguro indulta, pero no fue así. Ejecutó la suerte suprema y dejó una estocada trasera, la cual de haber caído bien si era merecedor a las dos orejas, pero sólo le entregó una oreja la autoridad en el biombo.


La espera fue larga y al final el juez dio la oreja con petición de la segunda y los despojos tuvieron el arrastre lento, el tercero para Caparica que tuvo una noche tarde soñada.


JOSE MIGUEL ARELLANO
José Miguel Arellano, espigado torero de Aguascalientes haciendo muy bien las cosas, con clase, variedad y entrega, pagó por sus errores y se fue vacío.


La tarde abrió con un novillo interesante que fue codicioso y destacó por su movilidad y clase. El torero de Aguascalientes ha estado reposado y sin prisas.


Con el capote destacó por gaoneras con el cual se queda firme y quieto. Ya con la muleta el toro toma bien el engaño con ritmo y son. Tan fue así que el juez le otorgó el arrastre lento y gran ovación del público. José Miguel, lamentablemente pinchó y se fue en silencio.


“Carajillo” es un toro con presencia y se apagó pronto. Se hizo un herradero al tumbar al piquero. Ya en la faena Arellano fue en forma aislada tratando de armar una faena, sin mucha emotividad que ya había dado el toro.


Sin embargo cuando le bajó la mano ligó buenos muletazos. Pinchó y lamentablemente escuchó dos avisos y descabelló. La gente se metió con el torero.


CAPARICA


Destacaron los toros lidiados en 1er, 2o, 6o de arrastre lento y el 3o ovación a su bravura.


Caparica con años de selección envió un encierro bien presentado con argumentos de triunfo por papeles de cada ejemplar de encaste mexicano y refrescado con el encaste español de coquilla, dieron como resultado una crianza que sirvió para que fuera una tarde histórica en donde el grito de ¡Torero, torero.. Ganadero ! retumbaron en la Monumental de México.


“Me da gusto que la gente se haya divertido y que los toreros triunfaran. Esta es la mejor forma de fomentar y defender la fiesta”, dijo el ganadero Roberto Viezcas, feliz de haber logrado una gran tarde.


Al final Juan Pedro Llaguno, y el ganadero Roberto Viezcas fueron sacados a hombros. El grupo de reventadores protestaron y se metieron con José Alberto Ortega quien corta una oreja con base a su raza y entrega.


El próximo domingo será la corrida Guadalupana, fecha de la alternativa de Diego San Roman de manos de José Antonio Morate y como testigo Diego Silveti.