La plaza de toros el Relicario, vivió una noche de ensueño con su reapertura en donde se lidiaron toros de la ganadería de El Batan para los toreros de a pie y dos de Real de Saltillo para rejones. Ha sido una verbena con una entrada aceptable en esta reapertura en la Angelopolis.
Octavio García "Payo", y Sergio Flores cortaron dos orejas con faenas de altos vuelos. "El Galo" cumple.
Los toros de la ganadería de El Batan, creada por el desaparecido Gabino Aguilar, han jugado para lograr un importante triunfo de la cabaña ganadera y para los toreros.
Se lidiaron dos ejemplares para rejones de Real de Saltillo con ciertas complicaciones.
Se guardo un minuto de silencio por los fallecidos de la familia taurina y se otorgó un reconocimiento en homenaje a Gabino Aguilar.
Emiliano Gamero se fue en Silencio en su primero, tras dos avisos con un toro tardo de Real de Saltillo
Los Forcados de Puebla pegaron tercer intento.
Con su segundo Emiliano Gamero, tuvo silencio tras aviso ante otro deslucido de Real de Saltillo.
Octavio García "El Payo", tuvo palmas tras una faena con solera la cual brindó al senador Pedro Haces. Palmas tras aviso.
La faena cumbre llegó con el segundo del lote del queretano quien encontró la onza ante un gran toro que se empleó y Payo lo bordó magistralmente, destacando por el lado de derecho en medio del clamor.
Francisco y José Ignacio, hijos del desaparedido Gabino Aguilar, dieron la vuelta al ruedo con Octavio García, bajo sonora ovación.
Sergio Flores, cortó la primera oreja de la noche a un ejemplar de El Batan. El tlaxcalteca se doblo desde un inició con con el burel y lo hizo entrar en vereda para culminar su labor con gran estocada.
Apareció otro gran ejemplar de El Batan, al cual Sergio Flores le hizo faena por nota, al llevarlo muy toreado por la cara en trazos largos y con la muleta por bajo. El diestro Sergio Flores de esta forma coronó su labor con una estocada que le valió la oreja para asegurar la salida a hombros.
André Lagravere "El Galo" tras una faena alegre en la que cubrió los tres tercios, silencio.
Y con el cierra plaza André Lagravere, escuchó las palmas.. El torero de Yucatán anduvo desacertado con el acero y no entendió plenamente a sus toros.