El picador Juan Eduardo Reyna, se recupera en casa de la operación de la mandíbula a la que fue sometido por una patada que recibió en Los Jacales en Monterrey, Nuevo León.
La intervención fue el pasado jueves y un día después le dieron el alta hospitalaria.
Está mucho mejor -dentro de lo que cabe, dice Eduardo Rivera y explica que estará cuatro semanas en reposo absoluto con el fin de no hacer esfuerzo ya que pudiera moverse la placa, no debe agacharse y está en dieta líquida.
A la quinta semana serán los médicos quienes determinen que haya alguna anormalidad, para después buscar otro tipo de dieta.
“Nos dice el doctor que va bien, es un hombre sano, y avanzará un poco más rápido de lo normal. Se deprime un poco debido al golpe a las fechas que pierde, pero le digo que debe entender que son gajes del oficio”, dice Eduardo Rivera, padre del caído.
De no haber afectaciones serán entre cuatro o cinco meses para alcanzar un 100 %. Y es que hacia la octava semana, inicia la rehabilitación muscular y en ese momento se podrían colocar las siete piezas dentales que perdió a consecuencia del golpe recibido.
“Le doy gracias a Dios que esté vivo porque esto pudo terminar en tragedia. y la gente ha respondido muy bien, cómo son los amigos del toro y los mismos profesionales, compañeros y ganaderos han aportado dinero para ayudar a sufragar gastos”.
Sobre la relación con Raúl Rocha, empresario de los Jacales, Eduardo Rivera, señaló que no volvió a tener contacto y dedicó su energía y cuidados a su hijo. Será la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros quien resuelva el estatus del picador o padecería de los servicios de la agrupación.
“La Unión me dijo que lo que se gastará en mi hijo, se iba a pagar y la agrupación se encargaría de hablarlo con Raúl Rocha quien emitió su versión a medios de la situación”.
“Imagino que Raúl pagará a ellos y no pensamos hacerle el caldo gordo a él”. expresó Lalo Rivera.