Hay luto en la Fiesta Brava con el deceso del empresario restaurantero y taurino Jesús Arroyo. quién falleció a los 86 años en el hospital ABC en la ciudad de México.
El señor Arroyo, tenía varias semanas en estado delicado y en coma. Su deceso fue aproximado a las 08:00 de la mañana del domingo.
La familia Arroyo en su red social informó:
“Hoy nuestro querido Don Chucho Arroyo, hizo el paseíllo hacia la eternidad. Recordaremos su valentía y fortaleza dentro y fuera del ruedo. Descanse en paz”.
Jesús Arroyo fue un personaje importante en el mundo de los toros al organizar y ser aficionado práctico, y ganadero con el hierro que lleva su nombre.
Como restaurantero fue un gran publirrelacionista logrando congregar a la familia del mundo del espectáculo, el mundo político, así como al taurino logrando grandes verbenas y fiestas todo en rededor del toro.
“Me siento consternado. no se que decir. A mi me decía “Mi mejor par..” o señor Torres Landa, por mi relación taurina con Memo Torres landa”. Recuerda el banderillero en el retiro Alfredo Acosta.
Jesús Arroyo si algo tuvo fue la valentía por torear toros con toda la barba por el gusto de sentirse a lado de una generación de aficionados prácticos.
“Tanto Memo como Chucho Arroyo rivalizaban sobre lidiar el toro más grande o presencia. Alejandro Martínez Vertíz, hacía lo propio y de verdad toreaban muy grande para ser aficionados practicos, situación que incomodaba a los matadores por lo que hacían los aficionados en festivales que hacía en todo el país”.
De aquí se desprende que Jesús Arroyo durante 29 años en donde se celebraron novilladas, siempre le dio el respeto a la plaza por la catadura.
De hecho la recuperación de la Plaza México cuando quedó en el abandono después que dejó el Dr. Gaona de administrar el coso Jesús Arroyo, Lalo Ascue y Joselito Huerta, encabezaron el Patronato que en 1990 abrió las puerta de la Monumental de México con una serie de corridas y novilladas.
“Don Jesús era desprendido y le gustaba arriesgar. Iba como apoderado de Juan Clemente y no habían salido las cosas. Decidimos regalar un toro y me acercó con el empresario para decirle que queríamos regalar el toro. EL señor Arroyo me dijo para que quieres regalar.. Yo le comente que necesitábamos reafirmar. Se negó algunos minutos y sonriente: No esten chingando, ve a ver si hay.. Y respondí si hay un toro a lo que dijo hechalo”.
Alfredo Acosta fue a hacer cuentas al día siguiente y le preguntó el entonces empresario de México que se debía del toro de regalo, a lo que señaló no, se preguntale a mi secretaria.
Yo le pregunté, y ella me respondió no saber nada y regresé con Don Chucho quien con gran desparpajo y una gran sonrisa me dijo: Ya no estés chingando y vete. Lo que significó un gesto de bonhomía de Jesús Arroyo a Alfredo Acosta.
La época de oro del toreo mexicano, ahí se reunió tan es así que hay un salón dedicado a Paco Malgesto, Mario Moreno Cantiflas y Silverio Pérez por lo que era algo comun visitar el restaurante y ahí encontrar a Lola Beltran con Alfredo Leal; Lucha Villa, Queta Jimenez, Enrique Guzman, Marco Antonio Muñoz y la misma María Félix.
En lo taurino: Luis Procuna, Luis Castro “El Soldado”, Manolo Martínez, Eloy Cavazos, Jorge Gutiérrez, Armillita, Manolo Mejía entre otros.
Se fue una pieza importante en la promoción de baraja taurina. Fue inversionista en la construcción de la Plaza Vicente Segura en Pachuca, Hidalgo a la postre la Monumental del Estado hace 43 años.
Descanse en Paz