Los festejos taurinos han venido a la baja, los jaripeos han ido a la alza. Esta es una situación preocupante pero la realidad es que el toro para jaripeo ha tomado auge.
Estados como Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Guerrero y Morelos la práctica de esta variante de la lidia de un toro ha tomado exponencialmente popularidad.
Este concepto es promovido por un grupo llamado “Herencia de Rancho” y reúne charros que lidian con capa y muleta a un toro, para después lanzarlo en lo que se considera un concurso.
Quienes ahí participan son hombres de a caballo que hacen una gran labor campera, riesgosa pero espectacular.
La ganadería de “Laguna Seca” del señor Angel Dominguez, provee los ejemplares de lidia para realizar torneos denominados “Capa y Lazo o Jaripeo”. La realidad es que los organizadores compran ganado bravo en diversas casas ganaderas de toros de lidia en país.
La bravura de los toros es dada a toreros quienes les sirve para prepararse y los toros se venden enteros a los organizadores para ellos usarlo en su espectáculo.
En esta época de pandemia la venta de toros a los organizadores de los citados espectáculos de lidia se ha convertido en una opción de negocio para sufragar gastos en la crianza, que se ha puesto difícil para todos los ganaderos de toros de lidia.
Este acto campero tiene su origen dentro de la misma charrería en donde los hombres de campo, cabalgaban y lanzaban al ganado y cuando había necesidad de defenderse o atraparlos hacían alguna suerte, misma que al paso del tiempo se convirtió en una competencia..
Hace unos días en la ganadería de Rancho Seco hubo un torneo de “Capa y Lazo” en donde jinetes como Choma Violante y Chuy Onofre participaron en la festividad equiparable a un festejo de a pie o de rejoneadores.
La fiesta brava tiene una variedad de actos: La tradicional lidia a Pie, Rejoenadores, Forcados, Recortadores, y corredores del toro.
El ganadero Sergio Hernández Weber ha hecho amistad esta buscando alianza con este grupo de empresarios del Jaripeo para unir esfuerzos de difusión y defensa de estas importantes tradiciones de nuestro México.
Estas actividades vienen a complementar las muchas labores camperas que se practican en Rancho Seco en donde anualmente hacen un toreo de acoso y derribo en la cual participan toreros y charros en una cita que reúne a familias alrededor del toro de lidia.