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​En crisis los servicios médicos de los toreros

Edgar Mendoza - Colaboración Especial - 20/4/2021

El capítulo mexicano de cirugía taurina explotó por lo que está sucediendo en la fiesta brava en México al no contratar las empresas seguros de gastos médicos que cubran las necesidades económicas como son el pago a médicos, las coberturas hospitalarias; a cambio están llamando a paramédicos para solventar alguna emergencia.


Casos como el del picador Héctor Manuel Cobos “Nono” en Zacatecas, que fue atendido y dado de alta hospitalaria horas después, para que la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros no pagarán el servicio -al no tener recursos en sus arcas ó en Apizaco,Tlaxcala donde Manuel Rocha “El Rifao”, -no pertenece a la Asociación de Matadores, herido terminó en el Hospital Regional en Tlaxcala, con un servicio gratuito. Acciones así le quitan profesionalismo a la fiesta de los toros.

“Los médicos del Capítulo Mexicano no estamos convencidos del manejo que hacen muchas empresas con respecto al trato de los médicos. Los médicos somos aficionados, segundo, somos especialistas y cada uno de nosotros estamos certificados por un colegio, hemos aprendido a operar cornadas con el paso de los años, hemos asistido a congresos, costeados por nosotros e invertimos en una educación continua para nuestra preparación, para que alguien decida quién es bueno, quién es malo de los médicos y el Capítulo ha sufrido muchas veces denostación de nuestro haber y hacer dentro de un plaza”, señala el doctor Jorge Uribe, quien encabeza a la Sociedad Internacional de Cirugía Taurina.


En Zacatecas el percance de Héctor Manuel Cobos, del día 19 de marzo, el seguro cubrió los gastos del paciente para su hospitalización y se quedó a deber los costos del equipo médico a cargo del Dr. Cabral. La Aseguradora Thona, tabuló a su consideración los honorarios de los profesionales de la salud que ahí intervinieron y no cobraron.

Con estos antecedentes el Dr. Cabral retiró a su equipo para los festejos del sábado 20 y domingo 21 de marzo con la empresa Zacatecas Tierra de Toros y posteriormente con la empresa Promociones Santa Julia se negó a pagar los honorarios para dos corridas más que se dieron una semana después.


“Los médicos terminamos no cobrando, porque el seguro es tan pobre que nunca alcanza y las agrupaciones en este momento, no tienen dinero debido a la pandemia -Al suspender los festejos por meses”. Explica el Doctor Jorge Uribe.


Para cubrir los gastos médicos de los especialistas, el seguro médico debería oscilar sobre los 150 mil pesos; y las empresas en están en crisis adquieren un seguro económico que no cuentan con las coberturas suficientes, siendo los pacientes y sus familias quienes se hagan cargo de gastos catastróficos y la crisis ha sido para todos.


“Este es nuestro enojo, nuestro malestar por la forma como se han ido comportando. Pero también hay empresarios muy responsables, y los empresarios ocasionales son quienes provocan los problemas ya que nosotros no tenemos una forma adecuada para atender, un hospital en forma y no tenemos garantías para llegar con el herido al Hospital porque nos darán lo que el empresario compró en su seguro pequeño y es lo que nos tocará para atender al paciente”. Expresa el galeno.


Y LOS TOREROS ¿PUEDEN QUEDAR EN EL DESAMPARO SANITARIO..?


De ninguna manera los cirujanos taurinos dejaran en el desamparo a los toreros, y prefieren no cobrar a ser insultados con lo que pretende pagar el seguro de gastos médicos.


“En el caso de Zacatecas con la lesión de El Nono se pretendió pagar mil 850 pesos al anestesiólogo cuando el paciente tuvo problemas para controlar la presión al ser hipertenso, es una burla y muchas veces preferimos no cobrar”. Agrega Uribe Camacho.

Estos desdenes a los doctores ya creó un mal ambiente y los especialistas la piensan dos veces antes de confirmar su asistencia a una plaza de toros.


“Nosotros no debemos a los toreros y por eso debemos estar trabajando y prepararnos porque nosotros atendemos a toreros, no empresarios. Es por eso que pedimos un trato justo y pedimos que las agrupaciones se defiendan porque muchas veces con tal de torear, se les olvida que están delante un toro”.


Aclara el doctor Jorge Uribe que los novilleros en esta época, están enfrentando ejemplares que son para un matador, pero con tal de partir plaza no les importa si hay un servicio médico o qué hay dentro de una ambulancia.


QUIEN VA PONER EL SIGUIENTE MUERTO…


Que los médicos exijan un pago por sus servicios crea conflictos y los médicos taurinos se han convertido en los enemigos de las empresas.


Muchos toreros manifiestan su preocupación y para otros no pasa nada. El especialista en cirugía taurina, puso como ejemplo el caso de Manuel Rocha “El Rifao” herido en Apizaco y atendido en el Hospital Regional de Tlaxcala.


“El no pertenece a la Asociación de Matadores, pero él hizo empresa y le tocó vivir el trauma. Afortunadamente no pasó a mayores pero pudo haber repetido la cornada de Juan Luis Silis (Cornada en la cara)”.


Y mientras la fiesta brava padece los ataques de los animalistas dentro de la misma fiesta -ve el doctor Uribe a muchos detractores: “No son los antitaurinos. Los enemigos de la Fiesta son los propios toreros, la propia gente del medio, ellos son los enemigos de la Fiesta ya que permiten cosas indebidas”, apunta.


La propia fiesta ha permitido situaciones que antes no se daban al surgir seudos empresarios, seudos comunicadores que están engañando a la gente y se han empoderado de un segmento.


“Son profesionistas, pero no son profesionales. Esto es muy diferente, son profesionistas y quienes piensen que tener un micrófono, una muleta enfrente, o pensar que por estar detrás de un burladero ya lo hace profesionales están muy equivocados”.


La semana pasada se reunieron las agrupaciones y no se levantaron de la mesa hasta que cerró que en cada plaza con festejo programado, hubiera un servicio médico especializado y quedó pendiente que los seguros de gastos médicos cubran los emolumentos por los servicios profesionales.


Además reiteró que es importante que los actuantes lleven un prueba COVID-19 negativa, porque en caso de un percance se podrán accesar y atender inmediatamente, recordando el caso de Paulo Campero que por una fractura pasó 36 horas en espera o bien Manuel Rocha “El Rifao” esperó seis horas antes de ser intervenido de una cornada en Tlaxcala.


Los forcados en el 2014 perdieron a Eduardo del Villar por una cornada en la pierna izquierda y al no haber servicios médicos en Campeche murió desangrado.


Los médicos piden trato digno y afirman que no están abusando en sus cobros. Bajo este término el Capítulo Mexicano de Cirugía Taurina pregunta a las agrupaciones taurinas: ¿Quién pondrá el siguiente muerto?