La suerte de varas ha sido criticada y tiene espectacularidad por la lucha ante un toro.
La actualidad nos deja patente que César Morales es un picador firme, atinado y profesional. EL tema no sería así de no ser por su padre -recién retirado Ricardo Morales El Güero de la Capilla quién le sembró la responsabilidad. Del llamado Güero de la Capilla nacieron: Omar, Erik, Jorge y César.
Con 21 años como profesional César tiene la rivalidad profesional no con el gremio, ó sus hermanos. Es con su hijo Daniel Morales con quien tarde a tarde buscan pegar la mejor vara.
En las ultimas dos semanas César Morales, regresó a casa con premios a la mejor puyazo en Zacatecas y Apizaco. En ambas tardes como referente ha disputado el trofeo a lado de su hijo.
“No dejo de prepararme porque como profesional y desde que me inicie en mi carrera hago lo que me enseño mi papá: que me preocupara por ser profesional y eso se lo inculco a mi hijo”.
La curiosidad no tiene límites y César lleva su estadística de trofeos y salidas al tercio.
“Es raro que un picador salga al tercio y lo hago contento de ser parte de una dinastía que me heredó mi padre, a mis hermanos y mi hijo”. Señala César Morales quien a diferencia de su hijo el tardó 18 años en lograr una salida al tercio, mientras que Daniel en su presentación en La Plaza México saludó en el tercio en su primer toro picado en la Catedral del Toreo.
“Yo a todos les he visto como maestros y más a mi padre que me ha enseñado cómo ser picador de toros. Lo he visto como maestro y me señala que debemos superar al mentor ”, Argumenta César Daniel Morales de 21 años.
César Morales a crecido y madurado suma un sin número de premios: “ Me preparó mucho, no aflojó al ejercicio entreno mucho, a mi hijo lo pongo igual, todo esfuerzo tiene una recompensa”. Expone el Morales.
Son 34 trofeos acumulados y no alcanzan en su hogar; tiene 13 salidas al tercio y nueve vueltas al ruedo. En los últimos tres años el destino ha confrontado a padre e hijo en eventos donde esta en disputa algún premio.
“En Puebla me arrancó un trofeo, estuvimos nominados en otro en la Plaza México y César Daniel se llevó el Minotauro, en Arroyo me gano otro. Ya competir con tu hijo es una emoción muy padre, y me esta apretando fuerte a su corta edad y siendo mi hijo creo he sido un buen ejemplo para él”. Señala con orgullo César Morales quién no compite con nadie, solo cumple su trabajo como profesional.
“En mi presentación en la Plaza México, se me dio la posibilidad de salir al tercio y ni en sueños se me había ocurrido lo que pasó esa tarde y pues es algo que no asimilaba hasta que me hicieron entrevistas. Y es que desde niño asistí con mi papá conviví con los caballos, estuve muy de cerca con los picadores, esto lo asimile a temprana edad.
A César Morales, le quedan cuatro años de vida profesional para llegar a 25 de carrera. Tiene una lesión en la espalda y prefiere disfrutar la vida joven y con salud. Es por ello que se cuida demasiado.
“Son dos lesiones en la columna (hernia discal) y la edad te merma y los golpes duelen más. Y si me gustaría irme con facultades sin llegar a la operación de columna. Además hay que dejarle camino abierto a las nuevas generaciones”. César equipará su caso al del banderillero en retiro Alfredo Acosta que fue de los mejores en los últimos 30 años, y terminó con hernias discales que le tienen muy lastimado.
Así que mientras el tiempo sigue su paso, Daniel Morales seguirá superándose a diario porque no quiere perder el precepto de familia.
“Mi carnet dice que soy profesional y siempre me desempeñaré como tal para hacer mi trabajo lo mejor posible que se pueda”.