Para el novillero José María Mendoza, habrá pasado un año y cinco meses de no haberse vestido de luces debido a la pandemia. Su mas reciente actuación fue en la Plaza México el 22 de octubre del 2019 en lo que fue su tercera tarde tras haber cortado una oreja respectivamente en dos actuaciones.
Sencilla no fue aquella tarde de octubre al terminar fracturado de la mano derecha y reapareció en la ganadería de San José, el 28 de diciembre de ese año.
“Fue una tarde en la que me volvió el espíritu al alma, ya que me quería demostrar muchas cosas y quitarme el mal sabor por no meterme a los últimos dos carteles de triunfadores de la Plaza México”. Dice el torero, quién prosiguió su preparación en el campo y continuó sus estudios en Gastronomía en línea.
En esos 17 meses de espera se le cayeron varias actuaciones al cerrarse la actividad taurina en México, e intensifico más el trabajo técnico y físico a lado del matador Sergio Flores en la ganadería de Caparica.
Más doloroso fue la perdida de seres queridos que fueron parte de su formación como persona y torero.
“Los decesos de los picadores Luis Miguel y Juan Pablo González Villagómez, además de los empresarios Manuel y Julio Muñoz Cano Cardoso, fueron golpes muy duros moralmente hablando, por sus consejos y apoyo para mi desarrollo”. Apunta el torero.
El pasado 20 de febrero en el Cortijo “La Escondida” de la familia Ortega en Tetla, Tlaxcala el novillero reapareció y dejó gratas sensaciones ante los presentes para de ahí saltar a la novillada de Huamantla de este sábado 13 de marzo en la Plaza "La Taurina" con los novilleros: Sebastián Palomo, Rafael Soriano, Julián Garibay, José De Alejandría y Enrique De Ayala quienes lidiarán un encierro de la ganadería zacatecana de Pozo Hondo.
“Es una ganadería importante con una selección de calidad y bravura. Nunca lo he lidiado pero he visto el comportamiento de los ejemplares de esa casa en otros lugares y pasa por un gran momento”. Sentenció el capitalino.
José María Mendoza, siguiendo las recomendaciones sanitarias se hizo la prueba Covid19 para presentar su constancia de no estar contagiado a la autoridad sanitaria en Huamantla.
“Es por el bien de todos los que actuamos ya que si, se presentara un incidente, los servicios médicos pueden actuar inmediato de otro modo habría que esperar hacer pruebas y demoraría la atención. Nosotros los toreros debemos ser los primeros en cuidar el espectáculo y cuidarnos todos”.
Ha sido una semana rica de entrenamiento en el campo y gimnasio para llegar en tono a un compromiso que le permita abrirse más puertas en el escalafón novilleril del país.