La pandemia ha servido para meterse en cuerpo y alma al campo bravo. El diestro poblano Hector Gabriel, ha toreado unos 50 ejemplares entre novillos, vacas y toros, con el objetivo de prepararse para confirmar la alternativa en La Plaza México.
El 21 de abril del 2017 tomó la alternativa en la plaza de toros Acrópolis en Puebla, siendo Enrique Ponce su padrino y testigo Pablo Hermoso de Mendoza con el toro “Cantaclaro” de Coyotepec.
“Con las circunstancias que vivimos ya va mejorando esto y ahora solo puro campo en una extraordinaria etapa de preparación”, dice el torero desde Puebla.
La intimidad es algo que caracteriza a los toreros quienes se guardan en las fincas del campo bravo para conseptualizar su ideal taurino.
“Uno lo siente en el toreo de salón, y al día a día. Pero llevarlo con los animales -los toros, es distinto”. Apunta Héctor Gabriel quien viene de un seno familiar muy taurino que inicia con su abuelo Jesús Ferrer "El Teniente", gran impulsor en su carrera.
Sin pandemia el proceso sería lento, pero la actualidad ha generado algunos cambios y de la mano de su apoderado Rafael García, el rumbo en su carrera tomó dimensión.
“De forma regular es muy difícil conseguir un contrato para una tarde, y ahorita ha sido todo lo contrario mucho campo y un proceso muy rápido en la preparación.”
A penas hace unos días tentó en Pasteje 30 vacas con cuajo y edad, a lado de los matadores Sergio Flores y José Mauricio.
“Por mi cabeza no pasa otra cosa que no sea mi confirmación de alternativa y ahora esto es solo mi único trabajo”, enfatiza Héctor Gabriel próximo a su cuarto año como matador.