CALITA DOS OREJAS, MACIAS OREJA EN HUAMANTLA
Ernesto Javier Tapia “El Calita” fue el triunfador del mano a mano con José María Macías en la lidia de ejemplares de Coyotepec, en la plaza La Antigua en Huamantla, Tlaxcala.
Calita, cortó dos orejas al segundo de su lote llamado Serafin, el cual recibió arrastre lento y el torero dio la vuelta al ruedo con los ganaderos.
El torero capitalino abrió la tarde y tuvo silencio con su primero; con el que cerró su actuación -quinto de la tarde recibió las palmas del público a su esforzada labor.
Por su parte el torero de la tierra, José María Macías tuvo una tarde entregada que no reflejó lo que pasó con la espada que le evitó redondear el triunfo. Tres avisos en su primero en lo que fue una gran faena; luego tras dos avisos recibió las palmas.
Con el cierra plaza hubo un cambio de toro debido a que el ejemplar se inutilizó y salió un reserva al que desorejó.
En tarde soleada en La plaza La Antigua se rindió un homenaje al desaparecido empresario poblano Angel López Lima quien falleció a los 78 años en noviembre del 2020, por una neumonía atípica que lo afectaba desde inicios del 2019.
En encierro de Coyotepec bien presentado ha dado el juego en el ruedo y los toreros salieron a pelear el triunfo y el desatino con la espada los evitó alcanzar un mayor triunfo en toreros.
Bajo el concepto de medidas sanitarias, la empresa de la Familia Ortega, implemento medidas para toreros, involucrados en el festejo y e público en general.
Ernesto Javier quién durante la pandemia ha sido el único torero mexicano que hizo campaña en las pocas fechas que se dieron en España, muestra un rostro producto del trabajo de meses de intenso entrenamiento.
La faena a su segundo llamado Serafin nos permitió ver a un torero entregado y dispuesto a torear con profundidad y larguesa, rematada con un volapie que terminó de coronar su faena, para dos orejas y la vuelta al ruedo con el hijo y nietos del fallecido ganadero Angel López Lima.
Con el quinto de la tarde la labor fue buena y tuvo palmas a su labor.
El pecado de José María Macías fue la espada y con el primero de la tarde en una faena que fue a mayor, falló con la espada y escucho tres avisos. Con su segundo anduvo en el mismo tenor y tras dos avisos tuvo palmas.
Para su infortunio el tercero de su lote se inutilizo y salió un sobrero con el cual pudo enderezar el rumbo de una tarde de mucha presión. Estructura una faena con armonías en sus trazos y corona la labor con un estocada para cortar la oreja, producto del esfuerzo.
Al final del Festejo Ernesto Javier Calita sale a hombros en una interesante tarde.