Francisco Mejía Cerón, padre del matador de toros Manolo Mejía Avila, falleció a los 92 años. Desde hace tiempo el padre tiempo había alejado de las actividades públicas a con Pancho como se le conocía en el medio.
Nacido en la Actopan, Hidalgo, Francisco Mejía forjó la carrera de su hijo como niño torero hasta dejarlo en las filas de los matadores a donde por muchos años fue su mozo de espadas a todas las plazas del país donde se presentó su hijo.
“Papá muchas gracias por tu legado, por inculcarme el cariño, el amor y la afición a la fiesta brava. Gracias por tus enseñanzas, por tus regaños, por tus jalones de orejas, sin duda sirvieron bastante”.
Con esta palabras Manolo Mejía despedía a Don Pancho, quien además de buen taurino fue gran aficionado a la lucha libre a donde era conocido como el “Cacariso”.
Señor Mejía Cerón, tuvo la fuerza suficiente para alcanzar el respeto en el mundo de la lucha libre, y se le atribuye el famoso grito “Los Rudos, Rudos, Rudos, Rudos, Rudos “, distintivo que se convirtió en grito de Guerra en el arte del Pancracio.
“Quisiste cumplir un sueño conmigo y al final estoy orgulloso de lo que lograste en mí, muchas veces chocamos con nuestro carácter, el tuyo más fuerte, más duro. Pero al final del camino te reconozco que todo lo hacías por mi bien y porque no perdiera el camino. Gracias por todo, ve en paz a la casa de Dios nuestro señor. Te voy a extrañar viejo gruñón, cuídanos desde allá arriba.” Así concluyó Manolo Mejía en su cuenta de Facebook.
Por la situación sanitaria informó el matador Mejía los restos de su padre serán cremados este domingo o lunes, dependiendo del espacio, segun le informaron los servicios funerarios. Una vez teniendo las cenizas de Don Pancho, se celebrará un misa de la cual la familia estará informando.