Los diestros Uriel Moreno El Zapata y Antonio García El Chihuahua, fueron los triunfadores del festejo Guadalupano celebrado en el Cortijo de Los Ibelles.
Se lidió un encierro bien presentado que dieron buen juego en términos generales. Destacando el primero y quinto de la lidia.
El Cortijo de los Ibelles, celebró este festejo bajo medidas sanitarias y a lo largo del festejo se inició hincapié de cuidar la sana distancia, así como el uso de cubre boca.
Uriel Moreno “El Zapata” cortó una oreja y Guadalupano, de Corlomé que recibió el arrastre lento. Zapata sigue manifestando esa madures y reposo, haciendo una faena con pausas y compases para ayudar al ejemplar que rompió a bueno, con el empuje y clase para embestir.
La faena fue coronada con una gran estocada que le valió el apéndice, mismo que regaló al público.
La otra faena de oreja por la forma de ejecutar la estocada, fue la que hizo, Antonio García El Chihuahua, quien deja ver su solvencia para poner banderillas, rejonear a pie y parar al toro. El toro le exigió al torero norteño quién vestido de charro, pudo dominar y torear al cornupeta.
Sergio Flores, hizo una señora faena ante el quinto de la tarde, al que le estructuró una faena de altos vuelos, mal lograda por la espada al pinchar.
Flores desde que se coloca lleva toreados los ejemplares, embarcándolos a su distancia. La alegría del toro le permitió realizar una quite por chicuelinas con torería.
Con la muleta, Flores le dio la distancia y metió en canasto al burel que se empleó con calidad y hondura por ambos lados. Lamentablemente pincho y perdió los trofeos, por lo que sólo recibió las palmas del público.
José Mauricio con Tepeyac, tuvo petición de oreja pero no le fue concedida. Sin embargo el torero, toreó con ritmo y temple a un ejemplar que le dejó tirar de él.
El astado embistió y terminó corto y a media altura. La gente agradece su voluntad. Señala una gran estocada para petición de oreja y solo queda en una ovación en el tercio.
Fermin Rivera, encontró un toro que se paró y logra llevarlo toreado de uno en uno de forma aislada. Al final detalles y pinchazo para silencio.
José Mauricio con Tepeyac, tuvo petición de oreja pero no le fue c ahíoncedida. Sin embargo el torero, toreó con ritmo y temple a un ejemplar que le dejó tirar de él.
El astado embistió y terminó corto y a media altura. La gente agradece su voluntad. Señala una gran estocada para petición de oreja y solo queda en palmas.
El toro Feligres le exige a César Ibelles quien cerró el festejo. De
capote lo sujetó y toreó. El torero de casa inicia doblando por bajo y alcanza momentos de estética y torería. Lamentablemente falló con la espada y su labor terminó con un aviso, descabello y silencio.