Jilotzingo, Estado de México. Cortijo “Los Ibelles”. Fue la actitud del. Juez de Plaza Leonardo Campos quién desvirtuó el mano a mano entre Sebastian Ibelles y Miguel Aguilar con los novillos de La Antigua, bien presentados pero adoleciera de fuerza.
Y es que Leonardo Campos, equivocó el rumbo al otorgar dos orejas, a Miguel Aguilar con su primer ejemplar de lote, situación por la que el torero terminó guardando una y dio la vuelta al ruedo.
Si ya había otorgado Dos orejas magnificadas, el rabo a Ibelles terminó rompiendo un argumento que no ameritaba esto, y que Sebastian, estuvo sublime ante un ejemplar, carente de fuerza, más no de clase.
Este festejo nos permitió observa dos toreros con el corte mexicano y español. Pero más allá de las formas, los valores expresados han sido plenos y eso le gusto a la gente.
Ibelles tercera generación de una familia de toreros, en su primero
Estuvo dispuesto pero su burle padeció debilidad y no hubo muchas opciones.
La misma suerte se podría repetir con el segundo que tendía a blandear y Sebastian comenzó a torear a media altura y dejó recuperar al burel que con un segundo aire, se fue empleando y vino de menos a más, para hacer una faena excelsa, aguantando cada paso lento de un toro que caminó más a su aire logrando y con el mérito de aguantar las cansinas embestidas.
Coronó la faena con gran estocada y con ello llegó un excesivo rabo -No porque no lo le merecía pero Dos orejas, era lo más sensato.
Miguel Aguilar, quien llegó de madrugada de España, se fue a El Cortijo de los Ibelles y a lo largo de la tarde, mostró la madures al paso de los meses en su estancia europea, donde solo ha estado encerrado y toreando.
En su primero ante un ejemplar que se amarró, el torero mostró su capacidad pR Rrimarse y extraer uno a uno el muletazo y coronar su faen con una estocada completa y así llegaron las dos orejas.
Con él cierran plaza y un Ibelles por delante, Aguilar salió por todo, pero el ejemplar que brioso salió de toriles remató mucho y no fue fácilmente de lidiar. Sin embargo se inventó un faena, frenando al toro con el cuerpo, poniendo la muleta retratada y de ahí tirar para uno a uno, llevara, bovino quién le regaló algunos buenos momentos.
Lamentable pinchó y se escapó un triunfo resonante.
Al final ambos novilleros, salieron a hombros por el esfuerzo en una esforzada tarde. Ambos se meten a la final.
Ficha.
Sebastián Ibelles: Salida al tercio y dos orejas y rabo.
Miguel Aguilar: Dos orejas y ovación.
Incidencias: El festejo se llevó cumpliendo con todas las normas y protocolos sanitarios establecidos.