La irresponsabilidad de quienes usan un arma para disparar al aire, puso en riesgo –en esta ocación la vida del picador de toros, Carlos Dominguez.
Este domingo estando a fuera de su domicilio en la alcaldía de Iztapalapa, cuando ingresaba a su casa pastura para sus caballos cuando se vio sorprendido por un fuerte malestar, en la parte posterior de su cuerpo.
Por el momento no supo que pasó, y comenzó a sentir el calor que genera una herida y el calor de la sangre y dolor.
A la altura del omóplato del lado derecho, se comenzó a teñir de sangre por lo que al revisar, se dieron cuenta de una herida por bala, la cual cayó tras un irresponsable uso de alguién disparó al aire.
“De verdad tomen conciencia,no tiren balas al aire!!! La libre Gracias a Dios!!”, comentó el varilargero quién fue atendido en el momento por su hija y llevado por socrristas de la Cruz Roja quién certificaron que había sido una bala o munición perdida.
Por más intentos que han hecho las autoridades de la ciudad de México, no han podido erradicar este tipo de praticas que han costado la vida a personas inocentes.
Haces algunos años al interior de un cine, un pequeño murió cuando una bala le pegó en la cabeza, sin saber sus padres que había pasado, y fue hasta ser rebizado cuando vieron que una bala le había arrebatado la vida.
Carlos Dominugez, es la segunda generación de picadores importante. Hijo de Don Federico Dominiguez, llamado el "Gordo de Iztapalapa", han sido personas forjadas con esfuerzo y entrega.
El ahora veterinario zootecnista Carlos Dominguez, es la tercera generación que busca abrise paso.