El joven rejoneador Fauro Aloi dio dos vueltas al ruedo durante el mano a mano que sostuvo en Valladolid, Yucatán, con el maestro del rejoneo Pablo Hermoso de Mendoza.
Aloi estuvo a la altura del lote que le correspondió y se justificó con creces ante el público, pero al no haber estado fino con el rejón de muerte, dejó escapar las orejas. Lidió novillos de Rancho Seco y Guanamé.
El balance final fue: Valladolid, Yucatán. Se lidiaron tres astados de Rancho Seco y uno de Guanamé, bravos y de buen juego.
Sobresalió el segundo de Rancho Seco que fue indultado, se llamó Envidioso, con 466 kilos de peso.
Pablo Hermoso: indulto y dos orejas.
Fauro Aloi: vuelta en cada uno. Más de tres cuartos de entrada.