El diestro español Antonio Ferrera, fue el triunfador de la tarde al cortar dos orejas a “Chikis” segundo del lote de Villa Carmela. Ha sido una faena de exposición y mayoritariamente sentimiento, con el cual el torero de las Baleares, firmó la obra con una estocada fulminante y que valió los dos apéndices.
La fría tarde en la Plaza México se fue calentando con el sabor de cada torero que fue interpretando su tauromaquia para alcanzar momentos en sus toros. Villa Carmela, envió un encierro bien presentado, de juego variado y clase.
El desparpajo de Ferrera, le valió meterse al público en la bolsa, ya que esté torero tiene tiempo haciendo suertes que interpretó en vida Rodolfo Rodríguez “El Pana”, y el sentimiento del hispano le dio la onza a una plaza que se desbordó a sus pies.
La faena caló muy hondo en la afición de México. –Hubo momentos que me hizo recordar, aquella faena, con aquel toro de Zalduendo en España, en donde cual largo el torero, se fue metiendo, hasta hacer romper al burel, quien entregó sus nobles embestidas y eso caló hondo en la afición de México.
Su faena termina ajustada, consintiendo a un toro con mucha voluntad para ir al engaño, pero medido de fuerza por lo cual Ferrera, lo lleva uno a uno en cada tanda, hasta lograr que el burel se entregue.
Se queda en un palmo de terreno y no se mueve; y el toro se le viene encima y el torero da un pasito solo para enmendar la figura. El público de México se rompió con el torero, y el torero ante el toro.
Cuando se perfilo para matar lo hizo largo, y logro un gran estoca fulminante para dos orejas..
En su primer ejemplar llamado “Deseado” dibujó el lance fundamental a la verónica, lamentablemente el burel adoleció de fuerza. Y tuvo una cuota de calidad importante.
Esta faena la brindó a Arturo Macías que reaparecía este domingo en el coso de Insurgentes.
MACÍAS Y ESA ENTREGA SIN CONDICIONES.
El regreso de Macías ha tenido la primera ovación de la tarde, al sacarlo al tercio el público.
“Consentido” se llamó el ejemplar para Macías, quién encara a un toro alto, largo, por lo que genera una equivocación en el público que pedía el cambio. Le dan un largo puyazo al toro, empuja y pelea al caballo.
La faena tiene emotividad, ya que el toro se fue apagando y el torero entonces acortó los terrenos, logrando emocionar al público. El burel que nunca tuvo malas ideas, permitió recrearse a Macías que estaba feliz por volver al coso máximo. Al final deja una buena estocada y descabello, palmas a su labor.
Arturo Macías buscó el triunfo, con el segundo de su lote, pero el astado es cortó de embestidas. Se arrima y logra muletazos de calidad, pero el astado no llega a romper. Al final pincha y deja una ración completa. Le suenan dos avisos y todo queda en la buena voluntad.
LUIS DAVID, NO ES MONEDITA PARA MUCHOS.
Bajo la dirección artística de Ignacio Garibay, Luis David Adame se muestra con reposo. Con el cierra plaza, Adame muestra esa solvencia ante un ejemplar al que le corta una oreja en una faena con la exigencia del burel por su procedencia.
Ante “Caporal” hace una faena con tandas cortas, y series largas. La gente quiere mando y temple, pero el burel no es fácil, y aun que parecía que lo deja pasar. La realidad es que el de Aguascalientes, aguanta en demasía por el lado derecho. La faena tiene momentos, pero el público molestó al torero que a pesar de todo ejecuta la Poncina de Enrique Ponce, la cual le fue muy aplaudida.
Con el primero de lote descabella y se retira en silencio y logra una actuación solvente.