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Emiliano Gamero indulta el primer toro como Rejoneador Mexicano

Boletín de Prensa - Colaboración Especial - 29/12/2019

Rotunda fue la tarde que firmó este domingo en la décima corrida de la Temporada Grande 19-20 de La México el rejoneador Emiliano Gamero al indultar a un gran toro de Vistahermosa que llevó por nombre “Gaspar”, siendo el primer rejoneador mexicano en
conseguir dicha hazaña.

La Corrida de Rejones abrió con la actuación del rejoneador Horacio Casas, que de salida montó a “Rosimeño”, para recibir a “Andante”, del hierro de Vistahermosa, al que colocó un rejón de castigo. En las banderillas buscó el lucimiento ante un complicado ejemplar que tuvo poca acometida, por lo que buscó pisar los terrenos, mostrando poder.

El segundo par al sesgo, complicando después la colocación de la tercera banderilla porque el toro no acometía en el último tramo, esperándolo el caballista para una vez más colocarla al sesgo. Con “Gitano” puso una banderilla al violín prácticamente con un
toro ya parado, reflejándose el gran esfuerzo de Casas.

“Año Nuevo”, de 492 kilos, fue el segundo astado de la tarde, tocando en suerte a Emiliano Gamero que lució en las banderillas montando a “Malacara”, toreando de costado y con verdad para dejar la primera banderilla en buena colocación, citando antes a pitón contrario.

“Glamour”, le acompañó también en el Segundo Tercio, dejando
momentos de gran valor al pasarse muy cerca al toro que apretaba y pegaba los arreones.

Gamero se mostró solvente, dando ese extra necesario que le faltó al de Vistahermosa, por lo que la afición le reconoció con fuerza. En los lomos de “Jaque Mate”, una vibrante cuarta banderilla al violín dos avisos, vuelta al ruedo.

“Albariño”, de 494 kilos, tercero de la tarde, y primero del lote del rejoneador queretano Santiago Zendejas, que mostró clase y temple en los lomos de “Gallito”, luciendo con las banderillas. El toro se lastimó la mano derecha y mermó su fuerza, no así la actitud de Zendejas que hizo una buena mancuerna con “Zeus”, adornándose con dos banderillas al violín. El toro mostró hasta el final su fondo de nobleza cuando Zendejas cerró con las banderillas cortas recreando el carrusel. Falló con el rejón de muerte y dio una vuelta al ruedo.