Interesante ha sido la octava novillada de la temporada en la Plaza de Toros México donde Sebastián Ibelles, cortó dos orejas, André Jusef Hernández Medina, cortó una y el español Francisco de Manuel, dejó ver su quehacer sin cortar oreja.
Se lidió una novillada bien presentada de Vistahermosa que dio juego desigual, destacando los toros jugados en tercero y sexto, el resto dejándose.
Climatológicamente parecía complicada incluso con alerta amarilla ante probables lluvia que al final impactaron más al oriente de la ciudad y en La Plaza una noche tranquila en clima.
IBELLES DISPUESTO A LA ENTREGA
Sebastián Ibelles derrochó hambre de triunfo y gran actitud a lo largo de la noche, ante un lote que le pidió carnet de torear, para lo cual estuvo puesto.
En su primero estructuró una faena de series cortas ante un novillo bien presentado y juego. Por momentos Ibelles no lo veía claro y al encontrar la distancia explotó sus virtudes por el lado derecho y luego en redondo, sacó partido. Señaló una espadazo y cortó la oreja –la primera para este temporada en su segunda tarde, recordando que había inaugurado la campaña.
Luego apareció “Zapatito”, un toro negro alacranado de cornamenta. El defecto del astado pudo ser la falta de motor. Y ante eso el torero mexiquense fue quien se fue sobre el astado y se dio un arrimón que le costó un achuchón, que quedó solo en una escoriación en la pierna, ya que el burel daba medias embestidas.
Nuevamente pegó una gran estocada y así sellaba en su regresó el triunfo, marcando que en Ibelles hay entrega.
DE VILLANO A HEROE.
Una semana atrás el novillero yucateco fue villano, al saltar al ruedo para pedir una oportunidad. Se la dieron y respondió a las expectativas de una actuación en donde de no haber sucedió algo se le hubiese venido encima una loza. Sin embargo el torero peninsular respondió a la expectativa al cortar oreja en su primero.
Salió por todas. Se planto de rodillas recibió al astado llamado “Aguaclara”. Por supuesto la reacción de la gente ha sido buena.
Deseoso de alcanzar la meta, logró buenos momentos con la capa ante un gran colaborar de Vistahermosa que lo dejó estar. Colocó banderillas y dejó ver que para esta suerte conoce los terrenos.
Largos fueron los muletazos ante un ejemplar noble, bravo y claro que fue logrando una sinfonía de olés que jaleaban desde el tendido.
Dejó una gran estocada que le valió para la oreja en su debut como novillero en México.
Luego con su segundo, Hernández Medina, logró momentos de igual forma, sensaciones importantes ante otro novillo importante –Al que le hizo falta mayor mando y poder para someterlo, ya que cortó la faena.
Dejó otra gran estocada para palmas a su labor.
FRANCISCO DE MANUEL.
Este joven de origen español dejó ver la buena escuela taurina. En su primero tuvo momentos estéticos, pero sus faenas perdieron continuidad. Sin embargo cuando sintió a gusto pegó largos muletazos por ambos lados. Palmas en su primero y con su segundo tuvo más empaque la faena. Dejó una gran estocada –Por la ejecución pero sin efecto. Dos avisos y palmas.