Pablo Aguando, falló con la espada pero conquisto este sábado a la Plaza de las Ventas en Madrid, con una faena de lenta y suave a un ejemplar colorado, que tuvo por bondad la nobleza y al cual le armó una faena bajo sepulcral silencio en el albero madrileño que espero a Pablo Aguando que había dado el golpe de autoridad con la salida por la puerta del Principe una semana atrás en Sevilla.
A pesar del corte de oreja de tuvo Gines Marín con el que abría la tarde, el peso de la faena llegó con el último. Luis David Adame tuvo una tarde con petición de oreja que negó el juez y terminó con una ovacionada vuelta al ruedo.
A pesar del arropón que sufrió en su primero al lancear por verónicas Aguado que volvió a despertar el malestar en la rodilla izquierda, con el cierra plaza el colorado dio visos de voluntad. A pesar de todo, el ejemplar se fue apagando pero fue suficiente para armar la faena que al final significo errar en el sitio, calando al toro, no fue impedimento para saludar en el tercio en tremenda ovación.
Luis David estuvo templado en su primero logrando armar una faena interesante que remató con la espada y a pesar de la petición no hubo efecto y terminó con la salida al tercio.