Su rabia, celo por defender el sitio como mexicano, hicieron que Sergio Flores, peleará su lugar en Aguascalientes ante un toro de Barralva, el cual le prendió al ejecutar la suerte suprema. El resultado fue una seria golpiza y la consecuencia, lesiones en las cervicales, contusiones y el orgullo hinchado por no dejarse ganar la pelea.
El domingo al terminar la corrida del adiós de Ignacio Garibay, Flores fue llevado a la enfermería y de ahí al hospital donde paso la noche para realizar estudios.
Finalmente después del medio día de este lunes, el torero de Tlaxcala, fue dado de alta para dejar el lugar con un collarín que usar por varios días, debiendo mantener el reposo para recuperarse.
Así que Sergio Flores viajó a su casa para continuar la recuperación antes de volver a torear.