El joven torero Diego Sánchez, fue el triunfador de la séptima corrida de la Feria de San Marcos, al cortar una oreja y dar vuelta al ruedo, en una tarde donde José María Pastor, tuvo momentos importantes sin redondear con la espada, para tener palmas en su labor; y Diego Emilio, sin lo más propicio tuvo una tarde de entrega, pero sin materia.
El festejo resultó interesante ya que lidiaron toros de diversas ganaderías que presentaron diverso comportamiento, lo que obligó a los toreros a estar muy firmes en su labor.
Diego Sánchez, cortó una oreja al primero de la tarde llamado “Arte Grande”, de Corlomé, en donde hubo muletazos de profundidad, pero la disposición del torero ha sido vital para lograr una entendida faena.
Con el segundo de su lote, llamado “30 años” de Claudio Huerta, ha sido bravo con una labor con momentos de calidad por ambos lados, llegando al público. Estocada defectuosa que lo priva de tocar pelo y queda en la vuelta al ruedo.
José María Pastor, lidió a su primer ejemplar llamado “Chiclanero” que de Rosas Viejas, con el cual estuvo muy firme pero no concretó al fallar con la espada y queda palmas en su labor.
Con su segundo de lote de Medina Ibarra, no hubo muchas opciones–un toro que hay que aguantar y al final termina llevándose las palmas.
Silencio para Diego Emilio que no tuvo opción alguna con su ejemplar de lote, el cual fue fue pitado en el arrastre, con el quinto de la tarde, tuvo una labor consistente, pero el toro le puso en riesgo varias veces al grado que le pegó en el cuello al ejecutar la suerte suprema, y tuvo que ser llevado en ambulancia para estudios, ya golpe fue en la garganta.