Responsive image

Rico y Ortíz, la más destacado en Apán en la novillada del viernes Santo.

Edgar Mendoza - Oscar Mir - 20/4/2019

El tradicional festejo taurino en la localidad de Apán, Hidalgo, feudo del desaparecido Paco Ortiz –primer novillero que llenará la plaza de toros México, y quién lleva su plaza el nombre de quien llamaran el D ártagnan de los tres mosqueteros: Jesús Córdoba, Rafael Rodríguez “El Volcán de Aguascalientes”, y Manuel Capetillo.

El viernes santo, hubo festejo donde actuaron dos toreros de Apan, Hidalgo: Ricardo Rico y Roberto Muraoka, además de Rodrigo Ortíz “Polvora” que hacía su debut como novillero con caballos en México, antes lo había hecho en España, y Antonio Magaña con ejemplares de diversas ganaderías.

El viento ha sido uno de los factores que empaño el desempeño de los ejemplares, quienes no pudieron estar a gusto delante, ante las fuerte ráfagas.

Destacar el buen juego de los ejemplares lidiados en primero y segundo lugar de la ganadería de Heriberto Rodríguez, –de la crianza de Heriberto y Luis Javier Espinosa Rodríguez, nietos de aquel ilustre ganadero Don Heriberto Rodríguez Díaz quien fundo esta casa ganadera en 1926 en la “Mala Yerba” municipio de Apan.

HISTORIA

Sí bien al morir don Heriberto la casa ganadera quedó dividida entre sus hijos, luego paso a los nietos dividieron los hatos para cada nueva familia ganadera, forjará su destino.

Sin embargo de lo más destacado que tiene esta casa, es lo que los hijos de Doña Carmelita Rodríguez, hija de Don Herí –como lo llama la familia, refiriendonos a: Heriberto, Rubén y Luis Javier Espinosa Rodríguez quienes han cuidado de su hato en los últimos años, introduciendo a “Guadalupano” de Teófilo Gómez, indultado en la Plaza México por Sebastián Castella; además de contar con otro semental de origen San Mateo y criado en esta casa.

Haciendo este recuento histórico, Ricardo Fierro, plasmó una faena con un toque en antiguó ante un ejemplar, al cual cuando prendió, lo trajo en la muleta con un son y codicia, descolgando el pescuezo como queriéndose comer el engaño.

Sin bien Ricardo Fierro, tuvo el mérito de hacer faena a la medida de sus capacidades, la gente pudo apreciar al torero y mejor aún, a un toro que se llevó los comentarios de los taurinos a todas luces. Al tercio el torero en una faena que alcanzó emociones.

Roberto Muraoka, novillero que tiene ya algunos años en las filas, encaró al segundo de Heriberto Rodríguez, el cual se desplazó a medias, ya que tenía un problema físico en una pata, le lidió en tandas aisladas pero sin alcanzar al romperlo. Al final dio una vuelta al ruedo.

Rodrigo Ortíz “Polvora”, lidió un de San José con un explosiva y emotiva salida, al cual le aprovecho buenos capotazos y con la muleta, entendió la embestida a un toro que le exigió y el torero muy a la altura. Lamentablemente pinchó y se fue en silencio, perdiendo al menos la oreja.

Cerró plaza Arturo Magaña, diestro michoacano que tiene el impulso para ir y venir a todos lados, y las cosas buenas que se hablaban, me decepcionó ya que lidió un novillito, muy chico de Montecristo, picoso, y fuerte al cual le costó meterlo a la muleta.

De hecho el astado le pegó una maroma, y al no quedarse quieto terminó desconfiado. Al final le regalan la oreja, la cual la cortan cuando el burel era arrastrado.–Penoso ya que está por irse a España, ya aprenderá por qué esto no le viene a bien –Sí su proyecto es tan ambicioso al grado que es apoyado por la familia Ramírez de Morelia, Michoacán.