David Galván, Juan Ortega y Pablo Aguado nos han contado su sensaciones previas al festejo del Domingo de Resurrección en Las Ventas, en el que van a lidiar Toros de El Torero (18:00h.).


El gaditano David Galván llega a la primera plaza de toros del mundo con el objetivo de dejar de lado su condición de promesa y consolidar su candidatura a ser otro de los diestros capaces de reverdecer el escalafón. Su fuerza interior –a la que tanto se refiere– y su fe siempre han prevalecido por encima del dolor que las cornadas le han marcado.
“La cita merece toda la motivación y todo el compromiso por mi parte. Es cierto que a medida que se acerca la fecha las inquietudes van incrementando, aunque intento compensar esta situación con el entrenamiento del día a día, centrando mi concepto del toreo y lo que quiero expresar delante del toro y, aún más, siendo durante una tarde de tanto peso en la temporada de la plaza de toros de Las Ventas”, expresa El Gatidano.
El pasado año Juan Ortega se jugaba a una carta su futuro más cercano en la tarde del 15 de agosto en Madrid. Sabía que tenía que marcar la diferencia y aprovechó con su concepto del toreo la oportunidad. Unos meses después se ven las cosas de diferente manera y el Domingo de Resurrección hará el paseíllo en Madrid.
“Cambia la película, sí, acostumbrado a afrontar los inviernos vacíos sin nada por delante, esto es un sueño. Normalmente yo empezaba temporada en agosto y de golpe y porrazo me veo en el mes de marzo con dos tardes firmadas para Madrid y una de ellas un Domingo de Resurrección. Feliz porque además es cierto eso de que cuando un torero da la cara en Madrid, Las Ventas recompensa y se acuerda”. Dice el sevillano que la semana pasada anduvio en México en la Plaza Silverio Pérez en Texcoco.
Pablo Aguado se ha convertido, en unos meses, en una de las ilusiones del escalafón. Su personalidad, su gusto y sus formas calan entre los aficionados que lo van descubriendo. Plaza 1 le dio la oportunidad de confirmar en la Feria de Otoño tras la baja de Ureña y cortó una oreja esa tarde. Después vendría Fallas al inicio de año, donde convenció a todos, y ahora por delante, tres tardes en Las Ventas.
“La verdad que el poder indultar un toro de la ganadería que voy a torear en Madrid me da moral y me da más confianza aún en mí y en la ganadería. Echó un toro extraordinario y como torero pude disfrutar a lo grande. Además de mis buenas sensaciones, lo importante es que el público disfrutó y salió la tarde redonda. Ahora que salga uno igual en Madrid”. Aclamó el espada.