Su falta de fortuna, y quizá de técnica con el estoque, privó en dos ocasiones a José María Hermosillo de rubricar dos faenas de oreja en el Nuevo Progreso de Guadalajara.
Le tocaron en suerte dos buenos novillos que tuvieron fuerza y recorrido, “Alteño” y “Don Jorge” de Cerro Viejo y Villa Carmela respectivamente.
Hermosillo se despatarra, embarca al astado y aprovecha su estatura para dibujar largos derechazos, sus faenas fueron muy parecidas, su primero también embistió al natural y el quite de gaoneras que había regalado completaron el cuadro, pero…el estoque le jugó dos malas pasadas y no hubo triunfo.
Al finalizar la lidia de su segundo, el respetable lo sacó al tercio para brindarle sonora y cálida ovación. También sus enemigos fueron aplaudidos.
Jorge Salvatierra encontró un novillo difícil que nunca definió su embestida, en dos ocasiones le pegó sendas volteretas que no lo disminuyeron, pese a su marcada voluntad no pudo hacer mucho ante su lote.
El de la tierra, Alejandro Fernández, trató de sacar agua de la piedra que fue su primero, un novillo que se agarró a la arena y ante el cual decidió abreviar.
Luego con el sexto del festejo, el mejor presentado de todo el encierro, logró algunos pincelazos con su muleta sin llegar a conectar del todo con el tendido, que terminó considerando que Fernández dejó escapar la oportunidad de verse bien ante un astado equivalente a un examen profesional.
La tarde resultó con trabajo para el servicio médico de la plaza, el Dr. Paco Preciado tuvo que saltar al tendido en dos ocasiones para brindar apoyo urgente a aficionados con complicaciones en su salud.