El indulto de Copo de Nieve de la ganadería de José María Arturo Huerta, se ha convertido en un suceso en México y los países del mundo taurino, lo que ha generado el interés de al menos 12 ganaderos, para comprar este semental, indultado por el rejoneador (Andy Cartagena), ya que de consumarse la venta, la bravura del encaste San Mateo-Torrecilla, llegado a México hace 118 años, vía el Marques de Saltillo procedente de España, seguirá preservándose en alguna casa ganadera para el resguardo del toro de lidia.
“Sí, son 12 ganaderos quienes están interesados en el toro, todos ellos importantes. Y casi tengo determinado a qué lugar se va a ir”, dijo el criador José María Arturo Huerta, quien ha recibido llamados, de felicitación por conservar esa bravura que caracteriza al toro de México.
Sin embargo, tampoco le apura venderlo inmediatamente a el nuevo semental, ya que tiene, a el padre, con un hato importante de donde han salido otros hermanos con la misma o mayor calidad del llamado Copo de Nieve.
La ganadería de José María Arturo Huerta, tiene 96 % de pureza, es decir, tiene el encaste San Mateo-Torrecilla, e incluso en 30 años, las líneas genéticas nunca se han juntado, evitando con ello la consanguinidad.
El que sea el primer indulto de un toro por un rejoneador en 72 años de historia de La México, despertó mucho interés. En España, Andy Cartagena ha sido objeto de entrevistas, y los mismos ganaderos españoles, se han comunicado con su homólogo mexicano, para felicitarle.
“Aquí en México, quieren poner un grupo de aficionados, una placa en honor al toro, y gente de la delegación Benito Juárez, está interesada en reconocer el suceso”, dijo el hijo de Don Reyes Huerta, hombre que busco hace 77 años, bravura, transmisión y calidad.
“No se puede perder la bravura del toro, ya que el público pierde el interés, y nosotros hemos creído. Desde mi padre, bravura, la hemos mantenido. Es fácil bajarla, pero subirla muy difícil”, refiere el criador de bravo que, con apoyo de la genética, hoy logra de forma más certera encontrar el punto más alto de genes entre las familias que conforman su hato ganadero.