Luis David Adame, fue el triunfador de la tarde en la Plaza México al cortar unan oreja al sexto de la tarde de la ganadería de La Joya, con lo que se convirtió el triunfador del festejo, pese a que Diego Silveti y Ándres Roca Rey, regalaron respectivamente un toro.
Ante unos 15 mil espectadores, la plaza México vivió un ambiente de espectación por ver a tres jovenes toreros, anunciados con una ganadería de buena procedencia.
La Joya envió un encierro bien presentado, con kilos y capas diversas de pelo. Destacando el 1o, 2o y 6o de la Joya. Además que se lidió un toro de Xajay.
“Caporal”, de 520 kilos, abrió plaza, tocando en suerte a Diego Silveti, que tuvo un breve saludo con el capote, deja dos verónicas que remató con una media.
Se recreó con un quite por gaoneras que rubricó con una vistosa revolera. Un brindis a la afición y al cielo en memoria de su abuelo, el matador de toros Juan Silveti, para después citar en el centro del redondel y dejar un pase cambiado por la espalda, series de buena manufactura continuaron por pitón derecho ante la colaboración
del toro de La Joya.
Acompasado toreó por el izquierdo con tres buenos naturales para después buscar ligar el toreo por este pitón ante un toro que fue yendo a menos. Un gran cierre con ajustadas bernardinas para en la Suerte Suprema matar al primer viaje. Palmas tras su actuación.
“Cazador”, de 514 kilos, fue el segundo de la Décima Corrida de la Temporada Grande, un toro que tocó en suerte al torero peruano Andrés Roca Rey, que dejó un buen saludo con el percal,
acompasadas verónicas y un vibrante quite por saltilleras para conectar con fuerza ante la afición.
Un cambiado por la espalda fue el prólogo de su trasteo muleteril en el que fue construyendo series con calidad, y temple ante la buena colaboración del toro de La Joya en el que se imprimió además
la variedad y destellos pintureros de Roca Rey que no estuvo certero con la espada, escuchando un aviso, y retirándose entre palmas.
Con el tercero de la tarde, “Artista”, de 489 kilos, el torero hidrocálido
Luis David Adame dejó buenos pasajes que construyó con el percal, verónicas en el saludo y después, se fundió con verdad en un quite por gaoneras. En su faena muleteril dejó una actuación aseada, correcta, con pases de mucha suavidad, voluntarioso en todo momento pese a la poca colaboración de un toro que se
quedaba corto y que terminó por aplomarse. Silencio al finalizar su faena.
Diego Silveti, con el cuarto del festejo llegó por nombre “Ilusión”, de 485 kilos, dejó variedad en el quite vistoso que ejecutó con el capote y con la muleta mostró voluntad, estando por encima de las
pocas opciones que ofreció el toro de La Joya que tuvo poca fuerza y con el que buscó por ambos lados, dejando algunos detalles aislados, manoletinas al finalizar su labor para ser aplaudido.
Con el quinto, Andrés Roca Rey, tuvo una labor voluntariosa ante un toro deslucido, y complicado en términos generales, con que el buscó las opciones, sin embargo, ante las pocas posibilidades decidió abreviar; silencio al concluir su labor muleteril.
“Guajiro”, de 505 kilos, fue el sexto de la tarde, y segundo del lote de Luis David Adame, quien cuajó una actuación importante desde que se abrió de capa firmando los mejores momentos cuando se recreó por zapopinas. Al citar a “Guajiro” en el inicio de la faena fue prendido sin mayores consecuencias, se repuso con prontitud y cuajó muletazos de gran valía, con clase, mando y temple en la que corrió la mano por ambos pitones culminando con bernardinas. Certero
con el acero cortó una oreja de peso.
En el ánimo de no irse de vacío, Diego Silveti apostó por regalar un toro, “Sombrerito”, de la
ganadería de Xajay, con la que dejó una actuación llena de voluntad y firmeza con capote y muleta, con detalles firmes y de variedad. El torero guanajuatense “Alquimista”, de 519 kilos, fue el toro de regalo del peruano Andrés Roca Rey, procedente también del hierro titular de La Joya, con el que dejó una vez más destellos de su sobrado valor, con actitud férrea para hilvanar series con clase y tersura en las que corrió la mano. Yendo a más en una faena en la que la que conectó con fuerza con la afición presente en los tendidos de la Plaza
México. No estuvo certero con la espada de matar y todo quedó en palmas.
Ficha:
Tarde agradable en la décima Corrida de la Temporada Grande de la Plaza México en la que se lidiaron toros de la ganadería de La Joya, además de dos regalos (Xajay, y La Joya).
Diego Silveti: palmas, palmas, y silencio en el de regalo.
Luis David Adame, silencio y oreja,
Andrés Roca Rey: palmas, silencio, y palmas en el de regalo.