En cualquier actividad de la vida resulta fundamental la base, la simiente, semillas de las que fructificará frutos importantes.
La fiesta de toros no deja de ser ajena a estas necesidades y las propuestas quedan clarísimas desde hace muchos años en la diversas plazas y con las distintas empresas que han organizado corridas de toros y novillos en nuestro país.
Sólo por mencionar un caso significativo e importante cuando el Doctor Alfonso Gaona encabezaba las plazas de toros de La Condesa y la Plaza México surgieron notables novilleros que nutrieron de manera fundamental la baraja de toreros nacional.
Quedan ahí los nombres de Manuel Capetillo, Jesús Córdoba y Rafael Rodríguez que llenaban las plazas en 1948, que además ha sido considerada por muchos como la mejor temporada de la historia. La organizó Alfonso Gaona de Lara
Formar toreros y consolidarlos, vaya responsabilidad y compromiso.
Y al recordar a “Los Tres Mosqueteros” indudablemente la presencia de aquel empresario de inolvidable labor fue fundamental. La combinación de éxito se extendió a otras temporadas y a la formación de otros toreros que llegaron a ser figuras indiscutibles de la fiesta brava mexicana.
Ahora vivimos la segunda temporada de novilladas de la empresa Tauroplaza que tiene como principal escenario nada más y nada menos la Plaza México. Por ello las propuestas de un grupo de taurinos que desarrollan actividades en diversos coso del país son ejemplo -en el mejor de los casos- de como deben de hacerse las cosas. Pero vamos por partes…
En años recientes generar nuevos toreros se ha convertido en labor titánica, casi imposible de realizar. Han surgido y tomado la alternativa pocos toreros mexicanos a comparación de lo que vimos en la década de los sesentas y setentas. Razones puede haber muchas y muy especialmente la falta de continuidad de escuelas taurinas en diversas regiones de nuestro país.
En fechas recientes han destacado los novilleros que han surgido de una tierra extraordinariamente taurina como lo es Aguascalientes, que por supuesto cuenta con centros de formación en la que jóvenes con características como el valor, la intuición y pasión por la fiesta de toros han destacado son apoyados por municipio y empresa.
Existe quien dice que en el espectáculo taurino y su organización “todo está inventado” y que se torna fundamental no retrasar el inicio de la temporada chica, a más tardar los meses de mayo y junio, quizá no intercalar las modalidades de festejos sin picadores y con caballos, presentar a novilleros que ya hubiesen actuado y triunfado en otros cosos para llegar “toreados” al máximo escenario nacional y continental.
Y vaya que han surgido propuestas para buscar toreros: la Asociación de Criadores de Toros de Lidia recientemente llevó a cabo eventos en la búsqueda de jóvenes que pudieran sacar la cabeza, como se dice comúnmente en el medio. Pero a final de cuentas los intereses de cada empresa y de los propios ganaderos prevalecieron y lo que parecería exitoso termino por no serlo. Mucho tuvo que ver las diferencias entre empresarios y el celo por que “sus novilleros” no actuaran en otras plazas.
Mucho existe por analizar y especialmente los nombres y posibilidades después de las novilladas que en estos días se están dando en la capital mexicana justo cuando la temporada ha sido suspendida y los festejos de triunfadores están por llevarse a cabo en los fines de semana del 5 y 12 de noviembre. Si les parece bien, este tema lo analizaremos en nuestro siguiente encuentro en Ciudad Taurina, Desde el Tendido.