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La ética y el orden..El Toro en México | 8/5/2017

Hablando de acontecimientos que no deberían de darse, apenas el hijo de  esa gran figura que lo fue Pedro Gutiérrez Moya ‘El Niño de la Capea’ se brincó las trancas de la cordura, el buen orden, la ética, los principios y sobre todo el respeto al gremio de la torería, lo cual ocurrió cuando a una personita se le ocurrió poseer un título de matador (a) de toros para lo cual lo primero que  requería era que los gremios toreros le avalaran los antecedentes que soportarían una ceremonia tan importante, la solicitud hueca, vacía, sin contenido a sabiendas de que en cualquier parte del mundo sería rechazada por no tener ningún sustento, fue presentada a la Asociación y a la Unión las cuales y por separado en automático la batearon para no degradar, humillar, abaratar lo que debe de implicar tomar una alternativa.

 Ante eso,  la viveza de la gente del toro salió a relucir ¿cómo? pues buscándose una plaza de toros que a lo mejor fue alquilada  solo por esa tarde pa’ que en ella se realizara un acto ilícito y desde luego se requería de un padrino que aunque pareciese imposible se prestara a lo inverosímil,  mas como aquí nada es imposible,  alguien alzo la mano o los interesados dieron con quien se prestara y fuera cómplice no solo de esa simulación sino a ofender a la Fiesta Brava y a todos los matadores que con sacrificios, entrega, enjundia, dolor, pasión, ética, voluntad, merecimientos, años, experiencia, cornadas, fracturas, triunfos, méritos, acumulación de festejos y novillos han logrado ser merecedores de una alternativa, así fue que se montó la farsa.

  El hecho ‘consummatum est’, ahora por salud e higiene a la brevedad se espera se dé a conocer las sanciones ejemplares que deben de caer sobre la empresa que montó ese acto  la Plaza Alejandra de Durango, el nombre de quien pisoteo a la profesión cediéndole una espada y una muleta es Pedro Gutiérrez Lorenzo ‘El Capea Jr.’ a él se le debería de aplicar el 33 constitucional o  inhabilitarlo  por un largo período que siempre será corto comparado con el daño que ejerció coadyuvando con su desacato a la Fiesta Brava mexicana.

México es un país que hoy más que nunca está siendo vulnerado por la debilidad de sus instituciones y por ello los gremios taurinos de ninguna manera deben de caer en ese catálogo, se sabe que la persona que se adjudicó ese título ya fue boletinada pa’ que no pueda salir al ruedo ostentándose como matadora, es decir ninguna empresa podrá anunciarla en corrida de toros, la señorita incauta con su actitud  está en un verdadero brete, pues lo moral, lo ético y lo conducente sería que renunciara al título que ‘El Capea Jr.’ le simulo pero si este escalafón otorgado no tiene ninguna validez ¿a qué va a renunciar? La sanción que supuestamente se le viene encima especulando ¿podría ser la expulsión del gremio al que pertenecía? Pero eso también es como  humo pues es de suponerse que al no acatar la negación de las instituciones gremiales en automático se auto desafilio.

Y solo precisar que hemos omitido el nombre de la señorita que derramó la leche porque en este país  el oportunismo torea de la mano del morbo y no vamos a dar carrete o publicidad que coadyuve a que por ahí se monte  una encerrona o un mano a mano entre ‘El Capea Jr.’ y la protagonista y menos suponiendo que su incipiente carrera pudiese estar terminada.

Y al juez que aprobó al igual que al inspector de callejón que permitió anomalías en la ´ceremonia´, ¿ya el municipio los inhabilitó en sus funciones?

¿Habrá valido la pena desafiar a las leyes del hombre y de la naturaleza? porque después de  apenitas haber  matado seis novillitos en su vida de ‘focos’, un toro con cinco años, a la que podría matar, es a la insipiente torera. Y entonces a las que les van a cargar la muerta serán; a la Asociación de Matadores y a La Unión de Toreros. Por cierto, ¿Cuál habrá sido el móvil de hacerse matadora, de ésta jovencita? No lo sé, lo que sí sé, es que ella no ha  visto y aprendido de esa escena que todos tenemos grabada, cuando Juncal dice: Las prisas son para los delincuentes y los malos toreros. 

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