header
MUCHAS GANAS, POCA FORTUNA | 6/5/2018

Antonio Mendoza anunció uno de regalo cuando finalizaba su labor con el sexto del festejo, el toro de Real de Valladolid que le tocó vino a menos notablemente y no había condiciones para más, como ocurrió con casi todos sus hermanos lidiados en Tlaquepaque.

Mendoza vio salir a “Casta Gris” de Pablo Moreno, igual que en su turno ordinario, lució enorme con la variedad mostrada con capote y a la hora los quites.

El séptimo del festejo advertía en su recorrido cierto motor hasta que se estrelló ruidosamente en un burladero y ya no fue el mismo, a la vara fue con cierta inercia y terminó por desprenderse su pitón derecho a la hora de humillar, y atorarse en la arena, tras seguir la muleta de su lidiador.

Pese a ello, Antonio Mendoza, ya con la luz de las candilejas encima hilvanó series de aplauso, se puso en torero y encendió a la concurrencia con una serie de muletazos en redondo arrodillado en el centro del ruedo de El Centenario.

No hubo fortuna con la suerte suprema y se esfumaron los premios para Mendoza, arrastre lento para el ejemplar.

Con una oreja cada uno, firmaron su actuación Pepe López, ‘El Calita’, y Diego Sánchez, los dos primeros por imponer condiciones ante enemigos sosos y débiles a los que había que plantarse firme.

Sánchez tuvo un poco más de tela de donde cortar, ‘Limonero’ seguía su muleta con cierta claridad pero su espadazo fue delantero y manchó un poco su labor.

‘El Pali’ enfrentó un toro muy serio que además volvía pronto y no lo dejó estar cómodo, Antonio Lomelín transitó un camino muy similar, aunque su enemigo tenía menos calidad, los dos escucharon un aviso.

Todo indica que ha concluido la actividad taurina en Tlaquepaque antes de lo originalmente previsto.

Comparte este contenido: