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Lo Present贸 en Sociedad. | 12/4/2018

Como si lo llevara a la escuela por primera vez, Pablo Hermoso de Mendoza acompañá a su hijo Guillermo, también rejoneador, a su primer encuentro con la familia taurina tapatía antes del festejo que habrán de encabezar el próximo jueves en Tlaquepaque. 

“Es un mundo nuevo -torear con su hijo-, el miedo de torear se agrega al miedo de padre, pero hay que estar ahí para apoyarlo y darle para delante”, comentó el centauro de Navarra al referirse a las sensaciones que experimenta al alternar con Guillermo. 

Pablo sabe que la carrera de su hijo debe pulirse tarde a tarde, pero desde ahora observa cosas en él, como el sentido de la distancia a los toros, que empieza a desarrollar con mucha naturalidad, “y hay otras cosas, también hay regaños, pero al final esta el abrazo o la palmadita cuando las cosas no salen bien”, indicó. 

Hermoso de Mendoza acepta que ya vive su propio relevo generacional pero descartó que este en su mente o su agenda a corto plazo el retiro de los ruedos, “para nada, solo pienso en readaptar mi profesión, llegará el momento que este toreando menos, quizá viviré la fiesta a través de mi hijo, pero es la fiesta lo que me motiva cada día a levantarme”. 

Finalmente, el estellés restó importancia a las justas dimensiones del ruedo de la Plaza del Centenario, reconoció que el grado de dificultad aumenta en estas circunstancias, pero ‘le agrada más la cercanía física que tiene con el público’, cada vez que torea en Tlaquepaque.

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