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#GONZALO MARTÍNEZ, AHÍ ESTUVO HACE 72 AÑOS | 5/2/2018

Gonzalo Martínez de la Fuente, tiene 90 años de vida, y 72 se los ha dedicado a asistir cada fin de semana a la plaza de Toros México. Es una afición heredada de su padre, desde el Toreo de la Condesa, pasando por el coso de Insurgentes.

Aquel niño tuvo como amigos, a Víctor San feliz, Miguel Alessio Robles, Enrique Lira, Jorge Castelaso, y Manolo Romano, quienes se las ingeniaban para meterse a las plazas de toros en la década de los 40.

“En el toreo antiguo, nos saltábamos y Moralitos, el Papá de los Morales (actuales picadores), nos ayudaba para ver los Jueves Taurinos, que daba el señor Guerra (Abuelo de Joaquín Guerra, actual empresario en S.L.P.), a veces pagábamos 50 centavos, o nada, y entrabamos a la azotea en Toreo, y al final termine toda mi vida en el callejón en La México”. Dijo Gonzalo Martínez quien abrió la puerta de toriles en 1946.

La inauguración del coso de la colonia Noche Buena, inició media hora tarde, ya era imposible arribar como espectador, y además la plaza no estaba termina en su totalidad, había residuos de materiales.

“Se inauguró sin terminarse. Recuerdo que le hicieron una prueba de carga para la resistencia del cemento, con sacos, una vez que pasó la prueba se autorizó, colocándose sillas en el numerado para esa tarde”.

La Plaza de Toros México quedó ubicada en un llano, donde se fabricaba ladrillo, estaba a las afueras de la Ciudad de México.

La gente que asistió aquella tarde, iba de gala, quedó toda sucia por el polvo, y aquello era un remolino, ya que todos querían entrar para ver al monstro de Córdoba, Manuel Rodríguez Manolete, que se presentaba en la inauguración.

Una vez adentro los toreros, se abrieron las puertas, se hizo el paseíllo y fue un rugido, con el ¡olé!, rotundo que siempre ha tenido La México.

“Imagínate 50 mil personas gritando olé, y lo dijo Manolote, que nunca había sentido una emoción tan grande, como cuando empezó la corrida”.

La organización estaba presionada, y quienes estaban al frente tenían una gran responsabilidad, ya que se trataba de la inauguración de la Plaza más grande del Mundo.

“Yo de torilero, tenía presión, pero todos estábamos nerviosos, después fue una corrida de mucho éxito, porque fue un gran triunfo de Manolote; El Soldado, estuvo muy bien y fue grandioso”, señaló.

MUCHOS EMPRESARIOS Y GONZALO AHÍ.

Al paso de los años, vinieron los empresarios taurinos. El primero del origen libanes, Neguib Simon, (dueño de la plaza), y de ahí pasaron muchos más como: El Cubano Vázquez, Méndez Labastida, Fermín Espinosa, Carlos González, Alberto Bailleres, Javier Garfías, El patronato que encabezo Jesús Arroyo, Alfaga con Curro Leal, Rafael Herrerías, y la actual administración, por citar algunos.

“Con todos, he estado en el callejón, con unos más, con unos mejor, pero siempre todos me han tratado de una forma que da gusto”.

En 2016, se develó una placa celebrando 70 años de la presencia de Gonzalo Martínez, en el callejón de la Plaza México en aquel mano a mano entre José Tomás y Joselito Adame.

Su lugar es detrás de burladero de matadores, y ahí han caído toros, y lo han lesionado en las manos, pero eso no es impedimento para no asistir desde temprano al sorteo, y luego la corrida.

 LA FIESTA MEJORARÁ

Martínez de la Fuente, lamenta que la actualidad taurina tenga pobres entradas, y considera que son muchos los distractores que tiene el público.

“Tienes en la TV, 20 partidos de Futbol Americano, Tenis, y eso no cuesta. Lo vez en casa y eso ha retraído un poco. Sí le das calidad, la gente va al espectáculo. El Super Bowl, muchos años ha sido el rival directo del 5 de febrero, y la gente asiste”.

De esta forma argumenta Gonzalo Martínez, esto es un sube y baja, y hoy se está abajo, pero confía que irá para arriba.

SUS GUSTOS

Sus toreros históricos son: Lorenzo Garza, Manolo Martínez, y Curro Rivera.

De la actual baraja taurina internacional: Enrique Ponce, Morante de la Puebla, aunque reconoce que la amistad con ellos, le hace tener otra mirada y crítica.

“Porque cuando eres amigo de ellos, pues estas viéndolos, desde otro punto de vista, y al otro que se lo lleve el tren, eso te convierte en un mal aficionado”. Así que el toreo se debe ver sin nacionalidades, exclama.

Hace 22 años el 5 de febrero, paso a la historia al conmemorar el Aniversario de un escenario por donde han pasado cientos de toreros, gracias al visón que tuvo Rafael Herrerías en su gestión.

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